Celebración de Ordenación Episcopal

Por Laura Aguilar Ramírez

Hoy fué un día especial en la Diosecis de Ensenada. 
Nuestro Obispo, Don Rafael Valdez Torres celebró su 13avo. Aniversario Opiscopal o sea, de haber sido nombrado Obispo.
Me dió curiosidad y busqué su biografía. Es raro que después de tantos años de ser nuestro Obispo, de haber ido a varias celebraciones presididas por él, de admirar su labor y de gustarme tanto sus homilías, nunca se me hubiera ocurrido hacerlo.

También celebramos la ordenación sacerdotal de un diácono. Es la segunda que tengo el gusto de asistir. Y me encantó.
Fué bellísima la ceremonia. Siempre me impresiona ver la entrada de nuestro Obispo acompañado de varios de los sacerdotes de la Diócesis. Siempre me viene a la cabeza la idea de la emoción que sentía cuando adolescente y se anunciaba al artista de mis preferencias. Así siento cuando veo la entrada a las misas presididas por él en la Catedral de Ensenada.

Y me encanta también el acompañamiento coral. Son bellas las voces del coro de la Catedral ensenadense, pero hoy fué wooow.... las voces nos llegaban de lo alto en donde estaban varias hermanas religiosas. Era como escuchar ángeles cantando. Sublime.

Durante un tiempo serví en la capilla a donde asisto y que ahora es Parroquia como proclamadora. Y sentía que lo hacía bien. Cuando escucho a otros proclamadores veo que estoy lejos de hacerlo bien, pero hoy ví aún más lejos el modo de proclamar. Normalmente leía el salmo. Hoy lo cantó con su voz hermosísima una religiosa, super bien vestidita con su hábito rojo y negro. "Eso es proclamar y no lo que yo hago" me dije jeje

Es también la primera misa a la que asisto y hay dos Obispos. Don Mario Nicolás Villanueva Arellano también estuvo presente. Total. Que fué bellísima la ceremonia.

Al entrar me gusta sentarme frente al Santísimo y orar un poco ahí. Después nos sentamos en la parte de enmedio. Como llegamos temprano, alcanzamos buen lugar. Me gusta sentarme a la orilla del pasillo central por aquello de la facilidad de salir si es necesario, de levantarme para tomar la Eucaristía, de hincarme y levantarme sin molestar a nadie, ya que ahora lo hago más despacio que antes. No es lo mismo los tres mosqueteros que veinte años después jeje. Antes me aventaba los rosarios hincados, ahora lo hago sentada. Antes me hincaba después de comulgar, ahora lo hago sentada.

En éso pensaba y lo ofrecí como sacrificio a Dios. Entonces pensé en algo que hace mucho no pensaba: el sacerdote casi se pasa la misa entera de pie. Sólo se sienta mientras se leen las dos primeras lecturas y el salmo. Los sacerdotes jóvenes, pues no es tan difícil, pero tembién los sacerdotes ya mayorcitos lo hacen.

Pensé también en que aunque somos un pueblo sacerdotal o sea, que ofrece sacrificios, ninguno como el del sacerdote católico del rito latino que es el que practicamos junto con el Papa.

La celebración de ordenación sacerdotal es especial. Desde las lecturas hasta la liturgia.
Es una celebración larga, pero que no se siente tanto. El testimonio que da un sacerdote ante el Obispo, el juramento del diácono que va a ordenarse, la imposición de manos de cada sacerdote, una vez ordenado.
El abrazo fraterno con que se le recibe de parte de cada sacerdote presente a la hora de dar la paz, el llamarse por primera vez "padre" de labios del Obispo debe ser algo especial para el sacerdote recién ordenado. Para mí el presenciarlo lo es.

La homilía del Obispo Rafael, como siempre vibrante. En ésta ocasión, llamándonos a reflexionar sobre la importancia del sacerdocio, así como la diferencia con otros sacerdocios o ministerios. No pude evitar pensar en tantos sacerdotes que cuelgan el hábito para casarse, como hemos visto varios ejemplos. Ni tampoco pude evitar pensar en aquellos que dejan la Iglesia católica por dstintas razones y siguen dando "misas" aún cuando ya no comparten la misma comunión. O en aquellos que incluso se hacen protestantes.
Ore por ellos, para que Dios les perdone. El Obispo los llamó a no olvidar seguir siendo diáconos o sea, servidores, aunque ya estén ordenados. Los llamó a la humildad, a encontrar en la oración y en la Eucaristía, la fortaleza necesaria.

Yo iba pensando en mi papel de laica y en cómo auxiliar al sacerdote para que realice bien su labor en provecho de toda su santa Iglesia

Fué una "chulada" de celebración, como diría uno de los sacerdotes que han estado en la capilla.
Después. el recién ordenado sacerdote nos habló, dió agradecimientos. Fueron hermosas sus palabras. Y recordó que hoy se celebra a San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuitas y también que fueron jesuitas los primeros evangelizadores de éstas tierras. Resultando significativo que sea hoy su ordenación y el aniversario de la del Obispo. Recordé que el Papa Francisco que ordenó a nuestro Obispo, fué también jesuita.

Aplausos al nuevo sacerdote que traía porra jeje de los dos templos en los que sirvió como diácono. Aplausos al Señor Obispo.
La ceremonia se transmitió en vivo en el canal de Facebook de la Diócesis de Ensenada.

Pero... nunca falta un "pelo en la sopa". Y la nota la dieron algunos fieles que ni siquiera esperaron a que el Obispo saliera del templo, mientras él y los demás sacerdotes oraban a la Virgen el "Dios te salve, reina y madre..." ellas se pusieron a cuchichear, a saludarse, a salir del templo.

Cerré los ojos para no verlos pensando "perdónalos, virgencita porque no saben lo que hacen". Lo sentí como un insulto a ella, la Madre de Dios, al Obispo que aún no salía y a los sacerdotes que tanto bien nos hacen. Lo malo es que varios son "servidores". Lo siento por ellos. Y por mí que tuve que presenciar ésa falta de respeto a la Virgen. Pero nada puede manchar la hermosura que vivimos hoy.

Hablando de la Catedral ensenadense, mientras empezaba la celebración y después de orar ante el Santísimo, la Coronilla de la Divina Misericordia, me dí a la tarea de admirar la edificación, el altar, el retablo mayor. Nunca me había fijado en que arriba de la imágen de la Guadalupana, está representada la Santísima Trinidad labrada en el mismo retablo: la cruz, las dos manos de Dios Padre sosteniéndola y el Espíritu Santo.

La imágen de la Guadalupana está en el centro. A los lados, una imágen de San José, patrón de la Iglesia y del otro lado, una imágen de la Inmaculada, sólo que pintado su vestido de dorado. Debajo de la imágen guadalupana, dentro del nicho en donde originalmente se ponía el Santísimo (antes de ponerse a un costado) se encuentra una cruz con la imágen del Señor de los Milagros a la cual nuestro Obispo es devoto.
Sencillo retablo, como sencilla es toda la Catedral. Pero su misma sencillez es la que la hace hermosa.

Tiene varios vitrales por donde se filtra la luz. Vitrales con imágenes de la Virgen por supuesto, ya que es un Santuario mariano o sea, dedicado a la Virgen. Pero también hay uno del Sagrado Corazón de Jesús, uno de San Martín de Porres. Nunca me había detenido a contemplar los vitrales. Me da gusto reconocer varios de los vestidos con los que la Virgen se ha presentado en distintas partes del mundo.
Reconocí a la Virgen del Pilar, a la Inmaculada, a la Virgen del Carmen. El vitral que está en el coro, es el más grande y creo que representa precisamente a San Francisco. Es una imágen de Jesús, en donde el santo le pide por los pecadores. Jesús no responde, entonces san Francisco le dice a la Virgen que interceda y ella lo hace, mirando a su hijo con mucho amor. Jesús accede a la petición del santo hincado ante ellos.

No sería raro porque fué la orden religiosa católica de los jesuitas, la que se encargó de la exploración, fundación y evangelización de las misiones en la península de Baja California desde el año 1697 hasta su expulsión en 1767 en que fueron entregadas éstas misiones fundadas por ellos, a los franciscanos y dominicos.

No faltan por supuesto, la representación de San Juan Diego viendo a la virgen en el Cerro del Tepeyac de un lado y del otro, la del Obispo Zumárraga cuando la tilma de San Juan Diego es desplegada ante él, con la imágen de la Guadalupana. Estos vitrales están sobre el retablo mayor.

En la cúpula están representados los escudos de varias órdenes marianas me supongo, porque todos tienen la M de la Virgen María pero adornados de distintas maneras.

En la parte trasera al lado de la hermosa puerta hay dos pequeñas capillas. Trataré de tomar fotos de los vitrales y de las capillas, la próxima vez que vaya porque son muy bonitos.



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Sólo Dios basta

Por Laura Aguilar Ramírez

Siempre son bonitas las lecturas del día. Nos orientan, nos reprenden o nos consuelan, pero todas nos van moldeando, como nos dice la Primera lectura de hoy, tan consoladora para aquellos que decidimos creer en Dios y creerle a Dios.
Pero también nos llama a pensar en que el alfarero moldea el barro con sus manos, apretando firmemente y por ésas manos, va cayendo el barro que sobra.
Jeremías 18, 1-6
Palabra que el Señor dirigió a Jeremías: «Anda, baja al taller del alfarero, que allí te comunicaré mi palabra».
Bajé al taller del alfarero, que en aquel momento estaba trabajando en el torno. Cuando le salía mal una vasija de barro que estaba torneando (como suele ocurrir al alfarero que trabaja con barro), volvía a hacer otra vasija, tal como a él le parecía.
Entonces el Señor me dirigió la palabra en estos términos: «¿No puedo yo trataros como este alfarero, casa de Israel?—oráculo del Señor—. Pues lo mismo que está el barro en manos del alfarero, así estáis vosotros en mi mano, casa de Israel»
Estamos leyendo a Jeremías, un profeta que como todos ellos, fué llamado a hablar de Dios, a llevar la palabra de Dios a su pueblo, quien los escuchaba, pero por una u otra razón, terminaba por desobedecer. Eso sucedió también en los tiempos de Jeremías. El pueblo dirigido por sus reyes, no quiso entender y fueron conquistados por Nabuconosor.

Jeremías fué tratado injustamente, entendido por el Rey Josías, pero no por otros reyes como Joaquín y Sedecías del pueblo del sur o Judá. Anunció el castigo de Yahvé por la violencia y corrupción soial. Fué uno de los profetas mayores junto con Isaías, Ezequiel y Daniel. Fué posterior a Isaías, contemporáneo de Ezequiel y antecesor de Daniel.

En su tiempo, se cumplió lo profetizado: el pueblo judio fué conquistado y llevado a Babilonia preso, el templo de Jerusalem fué destruido, sólo los pobres fueron respetados. Nabucodonosor protegió a Jeremías y fué llamado traidor y espía por ello. Muchos judios huyeron a Egipto. Todo sucedió como fué profetizado por él.

Suena a algo que sucede en la actualidad, por lo menos en mi país. Suena a algo doloroso para nuestro país que ha perdido el rumbo de la fé, que se hace ídolos falsos, que adora a dioses antiguos y a la santa muerte. Un país donde la violencia y corrupción campean sin ninguna máscara ni control. Donde la Iglesia sigue en su misión evangelizadora, pero muchas veces sufriendo por ello: los asesinatos de sacerdotes no cesan, las pintas de iglesias tampoco, la persecusión encubierta de fieles se ha ido incrementando de varias maneras.

En fin. Vivimos como en el tiempo de Jeremías según mi ver. Y enmedio de todo ello, escuchamos que estamos en las manos de Dios, como en las manos del alfarero.

En el Evangelio se nos dice:
san Mateo 13, 47-53
En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Habéis entendido todo esto?».

Ellos le responden: «Sí».
Él les dijo: «Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».
Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.
Y así Dios, como Padre que es, va sacando de nosotros (que somos su tesoro) lo nuevo y lo antiguo. Eso es reconfortante. Nosotros, como el escriba que se hace discípulo del reino de los cielos, somos también como un padre y debemos sacar lo nuevo y lo antiguo en nuestros hijos. Debe notársenos que somos discípulos de Jesús, miembros de su iglesia, seguidores de Jesús quien nos da Su Cuerpo y Su Sangre para fortalecernos.

El es la paz enmedio de la tormenta.

Como escribió Santa Teresa de Avila:
Nada te turbe, nada te espante todo se pasa,
Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene nada le falta sólo Dios basta.

Cuando el esfuerzo florece

Por Laura Aguilar Ramírez

El día de hoy quiero compartir los frutos de mis sembradíos. Siempre se me ha dado el cuidar de las plantas, pero no es lo mismo que las riegue como cuando era niña y ayudaba a mi abuelita. En realidad era ella la que me indicaba lo que debía hacer. Yo simplemente las regaba cuando me decía.
Tenía varias flores colgadas en la pared del pasillo. Estaban sembradas en latas grandes de ésas de chiles o pozole. En realidad nunca las ví florear. En la parte de abajo había un espacio de tierra en el que tampoco se daba nada. Pero mi abuelita le hacía el intento, jeje.

Sólo una breva o higuera verde daba frutos. Las brevas son como los higos pero nunca se ven negros. Son verdes y por dentro blancos. Pero son dulces. Mi vecina me pedía permiso para cortarlos. Ella los hacía en dulce con piloncillo. Y yo aprendí de ella. Dicen que las buenas cocineras no tienen "buena mano" para las plantitas. Y yo creo que algo hay de verdad, porque a mi abuelita no se le daban. Les ponía abono, compraba tierra de hoja, la combinaba con tierra negra... pero nada. Eso si... mi abuelita cocinaba super. Igual que mi hermana, mi tía y otras personas que conozco.

De hecho, ella no sembró las plantitas, ni la breva. Tampoco lo hizo la mamá de Don Pedrito, sino la persona que les vendió el terreno a Don Pedrito y a Don Maurilio. Ellos compraron la mitad de terreno cada uno.

Cuando llegué aquí a Ensenada, mi tía abuela, hermana de mi abuelita tenía un jardín grandecito con árboles frutales, flores, uva y demás. Pero creo que tampoco los sembró ella, porque al igual que mi abuelita cocinaba super, y éso de las plantitas no se le daba tampoco. Sus árboles no daban frutos que sirvieran para comerse. Si alguno servía, era sólo para hacer dulce.
Ella también compraba tierra buena, les ponía abono, las regaba, etc. etc. pero no le daban fruto. Se preguntaba porqué sus manzanos se le agusanaban o su aguacate no daba o sus duraznos no maduraban.

De hecho, ella me enseñó a preparar la tierra y a abonarla. Yo le regaba sus plantitas y árboles, pero no llegamos a comer de ellos.
Yo creo que era más bien porque no les dedicaban tiempo. Mi abuelita trabajaba, mi tía vivía en el otro lado y venía sólo de visita. Encargaba a alguien que le cuidaran sus matas y sólo Dios sabe si lo hacían. Mi abuelita cuando se jubiló, sembró en el terreno que compró, calabazas, frijol y más, pero igual... no se le dieron. Creo que sólo una vez, comió flores de calabaza y no volvió a ver florecer sus sembraditos.

Desde que llegué a mi casa, cuando mi esposo compró el terrenito, me propuse sembrar algunos árboles y flores. De éso ya hace 23 años. Le he hecho el intento a muchos árboles. Sembré como 10 árboles frutales y sólo tengo 2, pero los dos me han dado frutos: una zarzamora y un granado.

He sembrado muchos tipos de flores, desde rosas hasta de desierto, pero sólo he visto florecer algunas sobre todo los malvones y malvas que son sencillos de cuidar.
Le he hecho la lucha a sembrar de todo: calabazas, chiles, tomates, tomatillos, pepinos, etc. etc. pero sólo se me han dado los tomates y éso chiquitos.
Pero ahi le sigo en el intento.

Hoy floreció un jacube o cardón cruceta. Me dió dos hermosas flores blancas grandes.
Cuando veo a mis intentos dar flores y mis árboles dar fruto, me siento feliz. Porque veo mis esfuerzos florecer.
Me siento como gallina cuidando sus huevos con mi granado. Ahorita tiene como 12 granaditas creciendo y varias flores que espero también se den.
Pero sé que no son sólo mis esfuerzos, tiene mucho que ver la naturaleza misma. De nada sirve que mi árbol dé flores si no hay quien lo polenice. Y de éso se encargan las bellas mariposas que de repente lo visitan y también un hermoso colibrí que chupa el néctar de sus flores y al ir de flor en flor, lleva también el polen de unas a otras.
Así que he descubierto que el tener flores aunque no den fruto es muy bueno, porque atraen a las mariposas y a los pájaros como el colibrí, los cuales polenizan a las flores de mis árboles frutales.

Mi zarzamora no da flores, pero da muchos frutos en el tiempo adecuado. Y debo andar peleándome con los pájaros para que no se los coman. Así que los corto un poco antes de que maduren. Ellos no los comen si no lo están. Les dejo unos pocos para que coman. Y también porque sé que ellos se encargan de propagar las semillas. Al evacuar, las semillas caen en la tierra. Alguna que otra, puede dar un nuevo árbol. Así es como un arbolito y dos palmas crecieron en la parte de afuera de mi casa.

He sembrado también aloé y pensé que se me había secado porque al construir, le echaron un montón de arena encima, pero he visto que varios han sobrevivido.

Compré dos lavandas pequeñas, y poco a poco las he visto crecer. Me da miedo que se me sequen como lo han hecho otras, pero ahí la llevan. Las debo cuidar que no se aneguen.

Tengo sobre todo, suculentas. Se ven hermosas. Poco a poco mis patios se van llenando de plantas. Tengo también papas sembradas. Espero cosechar algunas aunque sea cambray jeje. En fin. Estoy contenta viendo mis cuatro árboles. Ahora ando medio preocupada por mi bugambilia. Se veía tan hermosa, pero se está quedando pelona. No quiero que le pase lo que a una nochebuena que tuve. Me encontré unos palitos, sembré varios y se me dió uno. Se convirtio en un árbol que se llenaba de nochebuenas grandes, pero no sé bien porqué se me secó y dejó de florecer. Tuve que quitarla. O como mi nopal, del cual comimos muchas veces, pero lo cortaron cuando lo dejé encargado y ya no volvió a dar. Se secó. He vuelto a sembrar de dos clases y parece que ahí van los nuevos nopales. En ése lugar, quiero plantar una bugambilia, otra nochebuena u otro árbol frutal, pero espero poner cemento antes en la pared porque no se ha resanado aún

No pierdo la esperanza de tener un limonero o una naranja. Ese es mi próximo intento. Y tampoco pierdo la esperanza de comer flores de calabaza sembradas por mí, con una buena salsa hecha con mis propios chiles.

Pero también me he dado cuenta que las plantas son medio celocillas. Desconocen otra mano como dicen, jeje. O tal vez sólo sea que se acostumbran a un periodo de riego, a un periodo de poda, a que se les ayude con sus plagas. Cuando no estoy, no se dan igual. Eso es lo que también pasaba con los sembradíos de mi tía y de mi abuelita. Los deja uno encargados y no ve uno los frutos.

"Al ojo del amo, engorda el caballo" dicen por ahí. Y yo diría también "A ojo del amo, dan fruto los árboles y se ven las flores"

El amor se hace comida

Por Laura Aguilar Ramírez



El día de hoy preparé unos waffles. Me gustan mucho los waffles. La primera vez que los comí, mi hijo y su entonces novia, nos invitaron a comerlos en un restaurancito. Los preparan dulces y de mole, poblanos, a la crema, etc. etc.

Pues bien. Hace unos meses, mi hijo me regaló una wafflera casera donde se pueden prepararar dos al mismo tiempo. Tardé tiempo en probarla porque creía que se necesitaba una mezcla especial. Mi hijo me trajo una harina especial y me decidí a prepararlos.
Jajaja. Eso fué hace como dos meses. Me salieron sabrosos, pero la limpiada de la dichosa wafflera me costó un buen. Le puse demasiada mezcla, la hice muy aguada, se desparramó en la wafflera. Total. Un cochinero.
La limpié lo mejor que pude y la guardé.

Pero me andaba haciendo cosquillitas ver la mezcla y hoy volví a hacerlos. Leí de nuevo el instructivo de la wafflera y leí las instrucciones de la harina. Y seguí exactamente las instrucciones no como la vez anterior. en que la hice más floja temiendo que me quedaran galletas y en que la preparé como si fuera para hot cakes.
Me salieron super bien. Y no se ensució la wafflera jeje.

Sin embargo, tuve que limpiarla de nuevo muy bien. Esta vez, con el calor de la wafflera, la mezcla que se había ido al interior en la ocasión anterior, se había cocido y sólo tuve que sacarla haciéndola polvo primero y con mucha paciencia sacar todo. Y ya está guardada limpiecita y esperando para la siguiente.

Realmente es sencillo usarla para un desayuno. Claro que cuando vuelvan a invitarme a comer waffles al restaurancito voy encantada. Porque no sé prepararla como ahí que utilizan waffleras más grandes y cocinan profesionalmente.

Me dí cuenta que la misma harina sirve para hacer galletas, hacer waffles y hacer hot cakes. La diferencia estriba en el tiempo de cocinado, en agregar leche o no, en la harina que se use. Esos pequeños detalles hacen la diferencia.
Estoy lista para experimentar con las recetas que vienen incluidas en el recetario: de vainilla, con frutas, etc. etc.
Tal vez sea simplemente, que me gusta comerlos en restaurante jeje. No saben igual de ricos.
Recuerdo haber leido en la zaga de "los inmigrantes" que la esposa del héroe era ricachona, en su vida había freido un huevo o puesto agua a hervir. Ya mayor, sorprendió a sus hijos con unos huevos a la benedictina. En su vida les había preparado nada.

"El chiste consiste en ser rica-les dijo muy humilde-para echar a la basura los que no me queden bien". Cuando lo leí, me dió risa.

Porque tiene razón. Yo conocí a unas personas que no eran ricas y tiraban a la basura lo que no les gustaba. Esas en mi opinión, están peor. Porque la basura de los ricos hasta está separada. En un lado del bote, ponen lo orgánico y en otro lado, lo inorgánico. De tal manera que cuando pasa el recolector de basura, puede, si no es flojo, tomar lo que le sirva: latas, plástico, papel, etc sin que esté sucio. Y puede, si no es flojito, tomar lo orgánico y dárselo a sus animales.

En cambio, el pobre o por lo menos, la que yo conocí, tiraba la comida que no le gustaba (sin ni siquiera estar echada a perder) a la basura, donde se mezcla con todo y ya no sirve para nada. Cuando estaba de buenas, se las tiraba a los perros. Y era una tristeza ver costillas de borrego ir a la panza de los perros mientras sus hijos comían salchichas porque éso les gustaba.

Siempre pensé: "es que ella no tuvo una mamá como la mía". Mi abuelita (mi mamá que me crió) cuando yo ponía cara de "fuchi" a una comida o preguntaba ¿qué es? contestaba con sencillez y lógica "Comida. Cómetela" y se acababa la discusión. Me comía lo que me servía.

Mi abuelita me decía "naciste para rica, mi hijta. Pero en el camino te desfundaste" jeje

Yo era bien especialita. Me gustaba la crema, pero no en todo. Me gustaba el queso, pero sólo con algunas comidas. Me gustan las sodas pero un sabor distinto. depende de lo que se trate: de cítricos si son mariscos o pescado. De tamarindo si es carne, etc. etc. A todos les encantaba el ahuacate y a mí no tanto, sólo en guacamole. Yo creo que porque fuí consentidita. Mi abuelita compraba pollo en retazo con hueso para comer y me reservaba las alas que son las que más carnita tienen. Me llevaba con ella a los mandados y me acostumbré a sus gustos. Ella era así. Especialita también.

Así que cuando decía "comida" pues ni rechistaba. Sabía que estaba buena, porque ella la había preparado o porque no tenía para comprar otra cosa jeje. A ella le gustaba el pescado, pero no recuerdo que lo haya guisado en casa. Le gustaba comerlo en ciertos lugares (en aquellos en donde los había comido con mi abuelo) Le gustaban ciertas galletas caras. Como no podía comprarlas para todos, compraba retacería y a mí que la acompañaba, me compraba una entera mmmmm.
Le gustaban los dulces caros, pero igual: compraba retacería para sus hijos. Y a mí me compraba uno entero. Así comía chocolates, galletas y dulces finos. Y me acostumbré a ellos. Pero no era algo habitual. Eran algo especial, para ocasiones especiales.
A mi abuelita le recordaban a mi abuelo, su gran amor. A mí, me sabían a "amor de mamá".

Cuando ya mayor, en el último viaje que hicimos juntas, cuando la acompañé a su casa, después de que le cortaran su pie en Estados unidos, me dijo: "sólo tú puedes acompañarme" porque sus hijos allá trabajaban o no podian salir, porque aún no tenían papeles; porque yo vivía cerca. Pero yo sabía que no era sólo por éso. Tuve la fortuna de estar muchas veces con ella en su vida. Desde mis nueve meses de nacida, así fué. La conocí en sus gustos, la ví llorar alguna vez. Desde que ella falleció, sentí que era mi deber hacer que los que no la conocieron, la conozcan. Es por ello que escribo tanto de ella. Me gustaría la quisieran tanto como ella nos quiso.

Para mí, decir "mamá" era mi mejor calmante. Ella nos recogió a mi hermana y a mí desde pequeñas, ella nos crió, nos dió lo mejor que pudo, nos educó igual que a sus hijos. La ví contener las lágrimas cuando se llevaron a mis hermanos, la ví tratar de llevar la fiesta en paz con sus nueras, la ví cocinar con cariño para todos sus hijos y nietos.
Para ella, su amor se volvía comida. En su casa nunca faltó comida. Esperaba siempre que llegara alguno de sus 5 hijos, sabiendo que no llegaría sólo.

Era una persona amable y afable, era servicial con todos. Supe de sus grandes dolores. De cuánto le dolían los desprecios de sus hermanos y la ingratitud de sus hijos. La ví soportar lo que pocas hubieran soportado: a don Pedrito. Yo no sé cómo ni porqué, pero ella lo entendía.
Siempre he pensado que si yo fuera tan sólo un poco como ella, sería muy buena. Pero no lo soy.
No tengo su carácter tan tranquilo. Ni tengo su paciencia. Ni tengo su fortaleza.

Ella siempre sabía qué hacer. Y sé que todo lo que hizo, lo hizo para bien de sus hijos.
También sé porqué no fué a mí a quien le encargó a sus hijos. Esto lo sé porque no fué a mí a quien dejó su casa. Sabía que yo me hubiera peleado con ellos, jeje. Ella tomaba en cuenta mi opinión, pero cuidaba de sus hijos.
Por ejemplo, me preguntó una vez qué podía hacer si deseaba dejarle un pedacito a uno de sus hijos, pero tenía miedo de que alguna de sus dos mujeres, se lo quitara.

No era fácil tomar decisiones para ella. Alguna vez me dijo "mis hijos no me ayudan". Deseaba comprar un terreno grande, pero ninguno le siguió el rollo. Había que ir a quedarse en las noches a hacer ronda. Fuimos dos noches, pero sólo ella y nosotras, mi hermana y yo. Cuando mi papá se enteró, se acabó el asuntito, jeje. Era peligroso para una mujer y dos niñas.
Además a mi papá no le gustaba el asunto, porque sabía que deseaba el terreno para sus hijos. Y sabía que éso no era conveniente y que terminaría en pleitos entre ellos.

A mi abuelita siempre le iba bien, gracias a Dios. Y cuando se empeñaba en hacer cosas inconvenientes, no le salían jeje. En cambio, cuando eran convenientes, todo le salía a las mil maravillas. Al final de su vida, cuando se jubiló, tuvo finalmente el terreno que tanto había deseado, tuvo animalitos y podía sembrar como le gustaba. Se llevaba bien con sus vecinos. Creo que tuvo una ancianidad feliz.

Si deseaba ir a ver a sus hijos, siempre encontraba la manera de ir. Encontraba quien cuidara de su casa. Encontraba quien la llevara. Encontraba quien la llevara y trajera del aeropuerto. En fin. A las buenas personas siempre les va bien. Y ella fué una buena persona.

Escribir sobre ella, me da paz. Una paz que me gustaría trasmitir.

san Mateo 9, 32-38
En aquel tiempo, le llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Y después de echar al demonio, el mudo habló. La gente decía admirada: «Nunca se ha visto en Israel cosa igual».

En cambio, los fariseos decían: «Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios».
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.
Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».
Entonces dice a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».

¿Y si vamos por el Sexto?

Por Laura Aguilar Ramírez

Todos vimos el hermoso espectáculo que puede ser un mundial, lo hermoso que es ver a jugadores de tu selección llevar los colores de tu patria jugar dando todo en la cancha, superando muchos obstáculos: días lluviosos, rivales profesionales que no fueron sencillos.

Durante muchos años, México soñó con el cuarto partido. Finalmente lo hizo el 14 de junio de 1970 cuando enfrentó a Italia en la fase de cuartos de final después de haber empatado con Rusia y haber vencido a El Salvador y Bélgica. En ése entonces, estaba a punto de cumplir 10 años, estaba internada. En la escuela priamria no se hablaba de otra cosa. No recuerdo haber visto ningún partido, pero la locura llegaba hasta el interior del internado. Nos enterábamos de los resultados en la escuela y brincábamos y gritábamos junto a nuestros compañeros en el recreo. Cuando se pasó a la siguiente ronda, fué la locura. La directora nos dejó salir al patio a gritar y brincar antes de ir a dormir. Recuerdo ésa noche con mucha alegría.

El partido contra Italia tampoco recuerdo haberlo visto. A don Pedrito le gustaba ver "Siempre en domingo" y yo escuchaba "gol" de las casas de mis vecinos. También en mi colonia, mis amiguitas estaban contagiadas con la fiebre futbolera. Al terminar el partido, nos fuimos no al ángel, porque en ése entonces no se acostumbraba hacerlo. Nos gustaba ir a un puente sobre Av. Taxqueña a ver pasar los carros que regresaban del Estadio Azteca. Pasaban con la bandera mexicana, sonando los cláxones y nosotras llevábamos nuestras banderitas y las agitábamos en respuesta. Fuimos las primeras que hicimos éso. En el último partido, el dichoso puente estaba lleno. Se sentía el movimiento, gracias a Dios están bien construidos jaja. Aún siguen en pie a pesar de tantos años. En ése entonces eran nuevos. Se construyeron cuando se hizo la línea 2 del metro que iba de Taxqueña a Pinosuarez y que se inauguró el 1 de agosto de 1970. En septiembre se amplió hasta Tacuba.
Así que cuando fué el mundial ya estaban construidos y la gente ya los usaba, aunque aún no se utilizara el metro.

Para nosotras, muchachitas era una diversión ir a ése puente a ver pasar los carros provenientes del Azteca con las banderas de sus equipos. Así me enteré que Cruz Azul fué campeón en 1969, año en que ganó el torneo de liga, de copa y campeon de campeones, a pesar de llevar tan sólo 5 años en la Primera división. Desde entonces empecé a irle a ése equipo. Su época dorada fueron los 70s.

Siguiendo con la Selección mexicana de ése entonces, se escuchaba una canción donde se mencionaban a varios jugadores; el cuate Calderón, Enrique Borja, Aarón Padilla y Valdivia. A raíz del partido perdido por 4-1 ante Italia, empezaron a llamar a Calderón que era del Guadalajara. "coladerón" no en forma despectiva, sino con el humor mexicano que nos caracteriza.

Ya llovió desde entonces, pero no tanto como la lluvia que les cayó en los dos últimos partidos que se jugaron en éste mundial de 2026. A partir de haber llegado al cuarto partido, empezó a soñarse con el quinto partido, cosa que se logró el 21 de junio de 1986. En esa ocasión se perdió contra Alemania 4-1 en rondas de penales. El partido regular y los tiempos extras terminaron 0-0. Se jugó en Monterrey, Nuevo León. Se jugaban los cuartos de final .

En ésa ocasión, viví el mundial en casa de mi hermana. Los 5 partidos en los que México jugó, los ví ahí. Era el tiempo de la famosa "ola" nacida en el Azteca. Y en casa de mi hermana, con sus tres hijos y mi hijo mayor que para ése entonces tenía 1 año y medio, hacíamos la ola al ritmo del Azteca. Fueron bellos momentos vividos con mi hermana.

En ése mundial ya se tenía la costumbre de ir al Zócalo a celebrar. Mi hermana tenía carro en ése entonces y se le ocurrió la idea de ir y pues allá fuimos. A pesar de la derrota, el mexicano encuentra algo que celebrar. Y en ése entonces, celebramos la llegada al quinto partido. Se jugó contra un grande durante 180 minutos, más los tiempos extras. También en ése mundial nos dimos cuenta de lo malo que somos para tirar penalties jeje.

Bueno... pues allá ibamos con tres niños, un bebé. Pasamos por un hotel cercano al Centro histórico y mi hermana sacó su repertorio, jeje. Sucede que unos alemanes estaban en el balconcito de su habitación celebrando el triunfo de su equipo. No entendían porqué el pueblo mexicano estaba en las calles celebrando si habíamos perdido.

Recuerdo que al vernos pasar gritando y echando porras, nos hicieron señas y nos enseñaron su bandera diciéndonos que ellos habían ganado. Mi hermana les tocó las mañanitas con el claxón jeje y con ella, todos los carros que ibamos a celebrar. Creo que en el fondo, yo tampoco entendía el motivo de la celebración, pero ir con mi hermana celebrando algo, ya era para mí, motivo de alegría.
No llegamos al Zócalo, las calles estaban repletas de gente. Teníamos que dejar el carro super lejos porque no había dónde estacionarse y no nos pareció adecuado hacerlo con los niños. Pero no nos impidió ir a celebrar con un helado a un lugar cercano.

Ayer, ví el partido de México contra Inglaterra en mi casa, con mi esposo, comiendo papas y chicharrones. Me encantó. Me encantó ver a mi selección jugar dando todo ante un rival poderoso. Porque no podemos negar que el futbol europeo en éstos momentos es el mejor. La llegada de jugadores africanos a Europa les ha dado mayor fuerza y poderío. Y nuestros jugadores no se achicaron en ningún momento. Dieron todo en la cancha

Los dos goles en contra fueron por descuidos de la defensa más que por méritos del rival que no encontraba la manera de someter a nuestro equipo.

Y me encantó el que por fin, se superara ése desaliento que parece le llega al jugador mexicano cuando va perdiendo. Mi esposo se levantó del sillón, diciendo "ya valimos" y no quiso seguir viendo. El equipo se levantó, mantuvo el ánimo y logró el gol. Un gol que resonó fuerte. Inglaterra se cerró y México, a pesar de sus esfuerzos no pudo abrir ése ostión. Pero ello no evitó que el equipo diera la vuelta olímpica, envuelto en el amor de un pueblo que se reconoce a sí mismo en ellos.

México, una nación que no se vence, que lucha hasta el final, que supera obstáculo tras obstáculo con tesón, a pesar de todo. Ese es el México que a mí me gusta ver. Ayer me sentí identificada con ése equipo de jóvenes dando todo y que cayeron mirando al sol y no goleados como ante Italia o como ante Alemania en mundiales anteriores.

Con un equipo así, me atrevo a soñar también yo.

Hace mucho no me sentía orgullosa de mi país, envuelto en cuestiones políticas, enfrentado contra sí mismo, donde la violencia no es contra otro país sino entre mexicanos: los chairos y los fifis. Donde sólo importa lo que se nos dé, donde nos vale el otro y lo que le suceda.

Por un momento, volví a ver al México que recuerdo y no en el que vivo. Por un momento, olvidé que mueren tantos sacerdotes, periodistas. Me olvidé de las personas desaparecidas, de los sombreros, de los árboles tirados en aras de construir algo que se cae sólo. Me olvidé de los ríos que corren en las grandes ciudades ya no como en mis tiempos, sino sobre el pavimento. Pienso que pronto se tendrá que ir en trajinera en lugar de autos en algunos lugares. Me olvidé del dolor de ver animales muertos por falta de agua en la región norteña y me olvidé de los temblores que tiraron medio Acapulco, me olvidé de edificios derrumbados y de tantas cosas dolorosas.

Creo que prefiero ver caer a mi selección dando todo en la cancha, que ver caer a mi país en el vicio, la corrupción, peleando unos contra otros, tomando el camino fácil del "a mí que me den" y del "que lo resuelva a ver quién".

Por un momento, volví a ver el México que amé, en el que viví y al que deseo volver a ver. Un 2-1 con goles metidos por México, no por su rival que en ningún momento tuvo el control.

Espero que México se dé cuenta que no son los otros los que determinan su rumbo, sino él mismo. Inglaterra con todo y sus jugadores que juegan en la mejor liga mundial, se vió por momentos deslucida, en ningún momento pudieron hacer algo. Los goles los metió México, dos errores y un gran gol.

En mi mente volví a ver al México que venció al mejor ejercito que había en ése momento, en la batalla de Puebla en 1862.
Al México que cayó en la Intervención americana, pero cayó envuelto en su bandera como Juan Escutia en el castillo de Chapultepec, antes de que fuera mancillada por el rival. Y que después, los vió irse sin haber logrado vencerlo en 1847.
Al México que logró su libertad rn 1821 y no al México revolucionario de 1921 donde corrió sangre mexicana a mares, tomada por manos mexicanas.

Pensaba en que la única libertad que debería soñarse es la libertad que da el tener conciencia y responsabilidad para decidir su propio rumbo, sabiendo que habrá obstáculos y que se pueden vencer si se tiene al lado alguien que luche también.
Pensaba en que la única revolución que debiera haber en nuestro país y nuestras familias, debería venir de aquella que hacen los hijos en nuestras vidas y aquella que hacen las personas que llegan a nuestra vida para hacerla mejor.

Un México que tenía fé no sólo en él mismo, sino en Dios y en su actuar.

Se acabó el mundial para México, no para otros países que seguirán jugando hasta que salgo un campeón.
Se acabó el mundial también para el país que México arropa cuando ya no está: Brasil.
Se acabó el mundial para países de América. Antes se decía que si se jugaba en Europa, ganaba un europeo y que si se jubaba en América ganaba un americano, ahora ya no es así.

Atrás se quedaron las idas al Angel (gracias a Dios, porque a mí me da miedo que lo tumben algún día aquellos que marchan encuerados en las manifestaciones proaborto o las feministas del pañuelo verde) Atrás se quedaron las idas al Zócalo donde se tiembla sólo al pensar en que se salga de control y saqueen casas y negocios como ya ha sucedido.

Se acabó el mundial, gracias a Dios. Habrá que empezar a soñar con el Sexto partido, a aprender a no fallar penales, a aprender a tirar al marco sin fallar, a hacer pases al compañero, o aquello que los que saben se tenga que hacer.

Espero estar para ver ése Sexto partido. Es el nuevo sueño.
¡Animo, México!. Antes se pensaba que un cuarto partido era imposible. Después se pensó que el quinto era inalcansable. Ya viste que no, que es posbile.

Yo creo que no es un quinto partido o un sexto. Hemos llegado a cuartos de final en ocasiones anteriores, es decir, hemos estado entre los 8 mejores equipos del mundo, lo cual no es poca cosa.

En la primer ronda actual son 32 mejores equipos o sea 16avos. Se pasa a octavos de final en la segunda ronda o sea 16 equipos. Y en la tercer ronda, se pasa a Cuartos de final o sea, 8 equipos. En donde México ya ha estado.

Lo que ha sucedido, es que se han agregado equipos venidos de Asia, Africa, y Arabia. Se les han dado más lugares. No sé la causa, pero lo imagino: la economía, la prolongación de la fiesta mundialista.
Será tal vez un deterioro en el espectáculo o en la calidad de la competencia. No lo sé.

Pero México ha estado dentro de los 8 mejores del mundo. Anteriormente, las rondas eliminatorias eran más exhaustivas, porque pasaban menos equipos. O sea, la crema y nata del futbol.  Ahora se ha dado mayor énfasis en la cantidad que en la calidad.

Así que lo hecho por el equipo mexicano tiene mucho mérito.
Y si es por cábala o porque remontar el "quinto partido" pues hay que pensar diferente: comernos el quinto, jeje. Y buscar el 6to. partido.