Celebración de Ordenación Episcopal

Por Laura Aguilar Ramírez

Hoy fué un día especial en la Diosecis de Ensenada. 
Nuestro Obispo, Don Rafael Valdez Torres celebró su 13avo. Aniversario Opiscopal o sea, de haber sido nombrado Obispo.
Me dió curiosidad y busqué su biografía. Es raro que después de tantos años de ser nuestro Obispo, de haber ido a varias celebraciones presididas por él, de admirar su labor y de gustarme tanto sus homilías, nunca se me hubiera ocurrido hacerlo.

También celebramos la ordenación sacerdotal de un diácono. Es la segunda que tengo el gusto de asistir. Y me encantó.
Fué bellísima la ceremonia. Siempre me impresiona ver la entrada de nuestro Obispo acompañado de varios de los sacerdotes de la Diócesis. Siempre me viene a la cabeza la idea de la emoción que sentía cuando adolescente y se anunciaba al artista de mis preferencias. Así siento cuando veo la entrada a las misas presididas por él en la Catedral de Ensenada.

Y me encanta también el acompañamiento coral. Son bellas las voces del coro de la Catedral ensenadense, pero hoy fué wooow.... las voces nos llegaban de lo alto en donde estaban varias hermanas religiosas. Era como escuchar ángeles cantando. Sublime.

Durante un tiempo serví en la capilla a donde asisto y que ahora es Parroquia como proclamadora. Y sentía que lo hacía bien. Cuando escucho a otros proclamadores veo que estoy lejos de hacerlo bien, pero hoy ví aún más lejos el modo de proclamar. Normalmente leía el salmo. Hoy lo cantó con su voz hermosísima una religiosa, super bien vestidita con su hábito rojo y negro. "Eso es proclamar y no lo que yo hago" me dije jeje

Es también la primera misa a la que asisto y hay dos Obispos. Don Mario Nicolás Villanueva Arellano también estuvo presente. Total. Que fué bellísima la ceremonia.

Al entrar me gusta sentarme frente al Santísimo y orar un poco ahí. Después nos sentamos en la parte de enmedio. Como llegamos temprano, alcanzamos buen lugar. Me gusta sentarme a la orilla del pasillo central por aquello de la facilidad de salir si es necesario, de levantarme para tomar la Eucaristía, de hincarme y levantarme sin molestar a nadie, ya que ahora lo hago más despacio que antes. No es lo mismo los tres mosqueteros que veinte años después jeje. Antes me aventaba los rosarios hincados, ahora lo hago sentada. Antes me hincaba después de comulgar, ahora lo hago sentada.

En éso pensaba y lo ofrecí como sacrificio a Dios. Entonces pensé en algo que hace mucho no pensaba: el sacerdote casi se pasa la misa entera de pie. Sólo se sienta mientras se leen las dos primeras lecturas y el salmo. Los sacerdotes jóvenes, pues no es tan difícil, pero tembién los sacerdotes ya mayorcitos lo hacen.

Pensé también en que aunque somos un pueblo sacerdotal o sea, que ofrece sacrificios, ninguno como el del sacerdote católico del rito latino que es el que practicamos junto con el Papa.

La celebración de ordenación sacerdotal es especial. Desde las lecturas hasta la liturgia.
Es una celebración larga, pero que no se siente tanto. El testimonio que da un sacerdote ante el Obispo, el juramento del diácono que va a ordenarse, la imposición de manos de cada sacerdote, una vez ordenado.
El abrazo fraterno con que se le recibe de parte de cada sacerdote presente a la hora de dar la paz, el llamarse por primera vez "padre" de labios del Obispo debe ser algo especial para el sacerdote recién ordenado. Para mí el presenciarlo lo es.

La homilía del Obispo Rafael, como siempre vibrante. En ésta ocasión, llamándonos a reflexionar sobre la importancia del sacerdocio, así como la diferencia con otros sacerdocios o ministerios. No pude evitar pensar en tantos sacerdotes que cuelgan el hábito para casarse, como hemos visto varios ejemplos. Ni tampoco pude evitar pensar en aquellos que dejan la Iglesia católica por dstintas razones y siguen dando "misas" aún cuando ya no comparten la misma comunión. O en aquellos que incluso se hacen protestantes.
Ore por ellos, para que Dios les perdone. El Obispo los llamó a no olvidar seguir siendo diáconos o sea, servidores, aunque ya estén ordenados. Los llamó a la humildad, a encontrar en la oración y en la Eucaristía, la fortaleza necesaria.

Yo iba pensando en mi papel de laica y en cómo auxiliar al sacerdote para que realice bien su labor en provecho de toda su santa Iglesia

Fué una "chulada" de celebración, como diría uno de los sacerdotes que han estado en la capilla.
Después. el recién ordenado sacerdote nos habló, dió agradecimientos. Fueron hermosas sus palabras. Y recordó que hoy se celebra a San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuitas y también que fueron jesuitas los primeros evangelizadores de éstas tierras. Resultando significativo que sea hoy su ordenación y el aniversario de la del Obispo. Recordé que el Papa Francisco que ordenó a nuestro Obispo, fué también jesuita.

Aplausos al nuevo sacerdote que traía porra jeje de los dos templos en los que sirvió como diácono. Aplausos al Señor Obispo.
La ceremonia se transmitió en vivo en el canal de Facebook de la Diócesis de Ensenada.

Pero... nunca falta un "pelo en la sopa". Y la nota la dieron algunos fieles que ni siquiera esperaron a que el Obispo saliera del templo, mientras él y los demás sacerdotes oraban a la Virgen el "Dios te salve, reina y madre..." ellas se pusieron a cuchichear, a saludarse, a salir del templo.

Cerré los ojos para no verlos pensando "perdónalos, virgencita porque no saben lo que hacen". Lo sentí como un insulto a ella, la Madre de Dios, al Obispo que aún no salía y a los sacerdotes que tanto bien nos hacen. Lo malo es que varios son "servidores". Lo siento por ellos. Y por mí que tuve que presenciar ésa falta de respeto a la Virgen. Pero nada puede manchar la hermosura que vivimos hoy.

Hablando de la Catedral ensenadense, mientras empezaba la celebración y después de orar ante el Santísimo, la Coronilla de la Divina Misericordia, me dí a la tarea de admirar la edificación, el altar, el retablo mayor. Nunca me había fijado en que arriba de la imágen de la Guadalupana, está representada la Santísima Trinidad labrada en el mismo retablo: la cruz, las dos manos de Dios Padre sosteniéndola y el Espíritu Santo.

La imágen de la Guadalupana está en el centro. A los lados, una imágen de San José, patrón de la Iglesia y del otro lado, una imágen de la Inmaculada, sólo que pintado su vestido de dorado. Debajo de la imágen guadalupana, dentro del nicho en donde originalmente se ponía el Santísimo (antes de ponerse a un costado) se encuentra una cruz con la imágen del Señor de los Milagros a la cual nuestro Obispo es devoto.
Sencillo retablo, como sencilla es toda la Catedral. Pero su misma sencillez es la que la hace hermosa.

Tiene varios vitrales por donde se filtra la luz. Vitrales con imágenes de la Virgen por supuesto, ya que es un Santuario mariano o sea, dedicado a la Virgen. Pero también hay uno del Sagrado Corazón de Jesús, uno de San Martín de Porres. Nunca me había detenido a contemplar los vitrales. Me da gusto reconocer varios de los vestidos con los que la Virgen se ha presentado en distintas partes del mundo.
Reconocí a la Virgen del Pilar, a la Inmaculada, a la Virgen del Carmen. El vitral que está en el coro, es el más grande y creo que representa precisamente a San Francisco. Es una imágen de Jesús, en donde el santo le pide por los pecadores. Jesús no responde, entonces san Francisco le dice a la Virgen que interceda y ella lo hace, mirando a su hijo con mucho amor. Jesús accede a la petición del santo hincado ante ellos.

No sería raro porque fué la orden religiosa católica de los jesuitas, la que se encargó de la exploración, fundación y evangelización de las misiones en la península de Baja California desde el año 1697 hasta su expulsión en 1767 en que fueron entregadas éstas misiones fundadas por ellos, a los franciscanos y dominicos.

No faltan por supuesto, la representación de San Juan Diego viendo a la virgen en el Cerro del Tepeyac de un lado y del otro, la del Obispo Zumárraga cuando la tilma de San Juan Diego es desplegada ante él, con la imágen de la Guadalupana. Estos vitrales están sobre el retablo mayor.

En la cúpula están representados los escudos de varias órdenes marianas me supongo, porque todos tienen la M de la Virgen María pero adornados de distintas maneras.

En la parte trasera al lado de la hermosa puerta hay dos pequeñas capillas. Trataré de tomar fotos de los vitrales y de las capillas, la próxima vez que vaya porque son muy bonitos.



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