Por Laura Aguilar Ramírez
El día de hoy quiero compartir los frutos de mis sembradíos. Siempre se me ha dado el cuidar de las plantas, pero no es lo mismo que las riegue como cuando era niña y ayudaba a mi abuelita. En realidad era ella la que me indicaba lo que debía hacer. Yo simplemente las regaba cuando me decía.
Tenía varias flores colgadas en la pared del pasillo. Estaban sembradas en latas grandes de ésas de chiles o pozole. En realidad nunca las ví florear. En la parte de abajo había un espacio de tierra en el que tampoco se daba nada. Pero mi abuelita le hacía el intento, jeje.
Sólo una breva o higuera verde daba frutos. Las brevas son como los higos pero nunca se ven negros. Son verdes y por dentro blancos. Pero son dulces. Mi vecina me pedía permiso para cortarlos. Ella los hacía en dulce con piloncillo. Y yo aprendí de ella. Dicen que las buenas cocineras no tienen "buena mano" para las plantitas. Y yo creo que algo hay de verdad, porque a mi abuelita no se le daban. Les ponía abono, compraba tierra de hoja, la combinaba con tierra negra... pero nada. Eso si... mi abuelita cocinaba super. Igual que mi hermana, mi tía y otras personas que conozco.
De hecho, ella no sembró las plantitas, ni la breva. Tampoco lo hizo la mamá de Don Pedrito, sino la persona que les vendió el terreno a Don Pedrito y a Don Maurilio. Ellos compraron la mitad de terreno cada uno.
Cuando llegué aquí a Ensenada, mi tía abuela, hermana de mi abuelita tenía un jardín grandecito con árboles frutales, flores, uva y demás. Pero creo que tampoco los sembró ella, porque al igual que mi abuelita cocinaba super, y éso de las plantitas no se le daba tampoco. Sus árboles no daban frutos que sirvieran para comerse. Si alguno servía, era sólo para hacer dulce.
Ella también compraba tierra buena, les ponía abono, las regaba, etc. etc. pero no le daban fruto. Se preguntaba porqué sus manzanos se le agusanaban o su aguacate no daba o sus duraznos no maduraban.
De hecho, ella me enseñó a preparar la tierra y a abonarla. Yo le regaba sus plantitas y árboles, pero no llegamos a comer de ellos.
Yo creo que era más bien porque no les dedicaban tiempo. Mi abuelita trabajaba, mi tía vivía en el otro lado y venía sólo de visita. Encargaba a alguien que le cuidaran sus matas y sólo Dios sabe si lo hacían. Mi abuelita cuando se jubiló, sembró en el terreno que compró, calabazas, frijol y más, pero igual... no se le dieron. Creo que sólo una vez, comió flores de calabaza y no volvió a ver florecer sus sembraditos.
Desde que llegué a mi casa, cuando mi esposo compró el terrenito, me propuse sembrar algunos árboles y flores. De éso ya hace 23 años. Le he hecho el intento a muchos árboles. Sembré como 10 árboles frutales y sólo tengo 2, pero los dos me han dado frutos: una zarzamora y un granado.
He sembrado muchos tipos de flores, desde rosas hasta de desierto, pero sólo he visto florecer algunas sobre todo los malvones y malvas que son sencillos de cuidar.
Le he hecho la lucha a sembrar de todo: calabazas, chiles, tomates, tomatillos, pepinos, etc. etc. pero sólo se me han dado los tomates y éso chiquitos.
Pero ahi le sigo en el intento.
Hoy floreció un jacube o cardón cruceta. Me dió dos hermosas flores blancas grandes.
Cuando veo a mis intentos dar flores y mis árboles dar fruto, me siento feliz. Porque veo mis esfuerzos florecer.
Me siento como gallina cuidando sus huevos con mi granado. Ahorita tiene como 12 granaditas creciendo y varias flores que espero también se den.
Pero sé que no son sólo mis esfuerzos, tiene mucho que ver la naturaleza misma. De nada sirve que mi árbol dé flores si no hay quien lo polenice. Y de éso se encargan las bellas mariposas que de repente lo visitan y también un hermoso colibrí que chupa el néctar de sus flores y al ir de flor en flor, lleva también el polen de unas a otras.
Así que he descubierto que el tener flores aunque no den fruto es muy bueno, porque atraen a las mariposas y a los pájaros como el colibrí, los cuales polenizan a las flores de mis árboles frutales.
Mi zarzamora no da flores, pero da muchos frutos en el tiempo adecuado. Y debo andar peleándome con los pájaros para que no se los coman. Así que los corto un poco antes de que maduren. Ellos no los comen si no lo están. Les dejo unos pocos para que coman. Y también porque sé que ellos se encargan de propagar las semillas. Al evacuar, las semillas caen en la tierra. Alguna que otra, puede dar un nuevo árbol. Así es como un arbolito y dos palmas crecieron en la parte de afuera de mi casa.
He sembrado también aloé y pensé que se me había secado porque al construir, le echaron un montón de arena encima, pero he visto que varios han sobrevivido.
Compré dos lavandas pequeñas, y poco a poco las he visto crecer. Me da miedo que se me sequen como lo han hecho otras, pero ahí la llevan. Las debo cuidar que no se aneguen.
Tengo sobre todo, suculentas. Se ven hermosas. Poco a poco mis patios se van llenando de plantas.
Tengo también papas sembradas. Espero cosechar algunas aunque sea cambray jeje.
En fin. Estoy contenta viendo mis cuatro árboles. Ahora ando medio preocupada por mi bugambilia. Se veía tan hermosa, pero se está quedando pelona. No quiero que le pase lo que a una nochebuena que tuve. Me encontré unos palitos, sembré varios y se me dió uno. Se convirtio en un árbol que se llenaba de nochebuenas grandes, pero no sé bien porqué se me secó y dejó de florecer. Tuve que quitarla.
O como mi nopal, del cual comimos muchas veces, pero lo cortaron cuando lo dejé encargado y ya no volvió a dar. Se secó.
He vuelto a sembrar de dos clases y parece que ahí van los nuevos nopales.
En ése lugar, quiero plantar una bugambilia, otra nochebuena u otro árbol frutal, pero espero poner cemento antes en la pared porque no se ha resanado aún
No pierdo la esperanza de tener un limonero o una naranja. Ese es mi próximo intento. Y tampoco pierdo la esperanza de comer flores de calabaza sembradas por mí, con una buena salsa hecha con mis propios chiles.
Pero también me he dado cuenta que las plantas son medio celocillas. Desconocen otra mano como dicen, jeje. O tal vez sólo sea que se acostumbran a un periodo de riego, a un periodo de poda, a que se les ayude con sus plagas. Cuando no estoy, no se dan igual.
Eso es lo que también pasaba con los sembradíos de mi tía y de mi abuelita. Los deja uno encargados y no ve uno los frutos.
"Al ojo del amo, engorda el caballo" dicen por ahí. Y yo diría también "A ojo del amo, dan fruto los árboles y se ven las flores"

