¿Mujer contra hombre?

Por Laura Aguilar Ramírez


Creer en Dios. Para qué? ¿Porqué?
para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.

Por pura misericordia de Dios. Porque Dios se compadece del hombre al verlo sufrir. Envió a su hijo para que el hombre se salvara por él. Pero el hombre prefiere la obscuridad a la luz. Porque sus obras son malas.

Y ésto lo puedo ver en mí misma. dice San Agustín que hace el mal que no quiere en lugar de hacer el bien que quiere.
Muchas veces por quedar bien con alguien, por no perder el cariño de alguien, por no sufrir, acepté cosas con las que no estaba de acuerdo.
Por ejemplo: leía, escuchaba en radio y televisión que no es bueno fumar. La misma cajetilla lo dice, en letras chiquitas pero lo dice. Y sin embargo, fumé por 30 años.
Sabiendo que me hacía daño, no podía dejarlo.
Primero, porque fué lo primero que me dejó compartir con ella una persona a la que quiero mucho y que sentía yo no me aceptaba. Ella empezó a fumar y yo la seguí. Me supo horrible el primer cigarro y los demás también.

Después, al entrar a estudiar en Trabajo Social, la maestra de psicología que fumaba como chacuaco, nos dijo que podíamos fumar en el salón de clases. Y muchas y muchos lo hacíamos porque se nos permitía hacerlo. Algunas compañeras que ni fumaban ni les gustaba, lo hacían por el simple hecho de que era permitido.

Para mí entonces, era una forma de convivir con personas que fumaban.
Después, por nostalgia. Porque extrañaba a las personas que estaban lejos.
Y tataba de dejarlo. Traté muchas veces de hacerlo, pero no podía. Me dolían los pulmones como si me los estrujaran. Y volvía a fumar

Así pasaron 30 años y yo me rehusaba a dejar el cigarro. Finalmente le pedí a Dios me quitara el vicio que me hacía daño y dañaba a otros. Ni siquiera el saber que el humo daña a los que están alrededor o sea, a mis hijos, lo podía dejar.
He terminado de leer las "confesiones" de San Agustín y empecé a leer el libro del Padre Larrañaga "Del sufrimiento a la paz".
Como saben,tengo un canal en youtube y estoy leyendo libros ahí. Le pido a Dios constancia para no tardarme tanto en cada libro. Leer es algo que me gusta y si sirve para otros, pues mejor.

Empieza con el motivo por el cual escribió el libro. Dice que le duele el corazón al ver a personas sufrir y que siente que es poco lo que hace para evitarlo. El Padre Larrañaga fué el creador de los grupos de "Oración y vida", escribió varios libros que como él mismo dice, no son de autoayuda sino de creen en Dios y en su Hijo Jesucristo.

Yo no pude por mí misma, ni con libros o grupos de autoayuda dejar mi vicio. Sólo cuando se lo pedí a Dios, lo dejé sin darme cuenta siquiera. Pasé de hacer algo que me hacía sufrir a la paz de no hacerlo. Apenas empecé a leerlo y veo que es bueno. Sólo pido constancia. Algo que aveces no se me da tan bien.
Estaba acostumbrada a levantarme temprano para hacer mi página, desayunaba, hacia los quehaceres entre una y otra. Ahora ha cambiado mi vida, mi horario. El que mi esposo se jubilara implicó un cambio no sólo en su vida, también en la mía.

Debo adecuarme a la nueva situación. Y me ha costado trabajo hacerlo. A mi esposo también por supuesto. Han pasado ya 5 años de su jubilación y aún nos cuesta. Sin embargo, Dios actúa. Mi esposo aceptó entrar a un grupo de la Iglesia y ha encontrado lo que buscaba. Y con ello, la paz ha vuelto a la casa.

Dice la Palabra de Dios en Génesis que el hombre te dominará. A mí como mujer. Y es cierto.
Reacciono a lo que él hace o dice. Por lo tanto, ahora que mi esposo ha encontrado la paz de Cristo, ésa paz se irradia los demás.

Las iglesias se ven llenas de mujeres. A los hombres les cuesta creer en Dios o aceptar ir a la Iglesia, éso lo he notado ahora que voy.

Pero ahí también he llegado a ver que el hombre también reacciona a lo que yo hago o digo. Porque somos "la misma carne y hueso de sus huesos" dice Adán en el Génesis. Así que no puede estar el hombre sólo ni la mujer sóla.

Y no es sólo en el aspecto físico. Los sacerdotes no tienen mujer, y sin embargo comparte con la mujer la fé. No es raro ver a Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. San Francisco y Santa Clara de Asis. San Benito y su hermana Escolástica. Su unión no fué física, pero si espiritual.

Hermanos protestantes dicen que los sacerdotes deben casarse y no faltará algún católico que lo piense así, pero es tal vez porque no pueden entender ésa unión espiritual. Santa Faustina Kowalska estuvo en el tiempo de Juan Pablo II. En fin. El hombre y la mujer son uno. Es por éso que ahora puedo entender que un sacerdote pueda no tener una mujer. Y que existan las religiosas que tampoco tienen hombre.

Yo empecé a ir a misa primero, mi esposo se oponía. Tardó en ir y más en aceptar la fé. Ahora va por él mismo, porque le llena Jesucristo y su Iglesia. Ahora vamos los dos. Y cada uno realiza una función distinta en la Iglesia pero complementaria.

Yo no creo en la lucha "hombre vs mujer", no creo en la "mujer empoderada" como no creo en el dominio del hombre sobre la mujer ni en que ella deba limpiar el piso por donde él pasa. Creo como dice Dios en el Génesis cuando creó al hombre y de él a la mujer en que somos la misma carne, los mismos huesos nacidos de la tierra y con el soplo de Dios en nosotros, lo cual nos hace a su imágen y semejanza. No como El, pero sí con algo de El. Creo que Dios no hizo a la mujer porque sí, sino porque "no es bueno que el hombre esté solo" y no había ninguna otra criatura como él ni animal, ni vegetal, ni etérea.

Hizo al hombre para que dominara la creación. Dominar es conocer. El hombre ha conocido el comportamiento de los animales, de las plantas y las usa para su provecho. Así como la tierra, el mar, etc. Conocer es dominar, pero para bien del hombre sin acabar con la creación por supuesto. Y ésa es la labor del hombre y la mujer juntos. Pero cada uno con distinta función

"Aumentaré tus dolores en tus hijos" dijo a la mujer y "obtendrás de la tierra el pan con el sudor de tu frente" dijo al hombre.

Y es cierto. El hombre tiene más fuerza y éso es innegable. La mujer tiende a ser más cercana a los hijos. Está inscrito no en la carne, sino en el corazón.

No soy feminista, porque éso implica ir en contra del hombre. Menos machista, porque el hombre no es un macho, y no es macho  porque no es animal.

Creo en la unión del hombre y la mujer en bien de la humanidad. Aprovechando lo que cada uno hace o para lo que cada uno es mejor. Y casualmente, Dios lo dice así en el Génesis.

Creo que ésa es la causa del sufrimiento de la mujer y del hombre actual.
El título es "Mujer vs hombre",  no hombre vs mujer. Y no es casualidad. Es la mujer que empieza el pleito y el hombre o lo continúa o lo termina.  Para pelear se necesitan dos. Para construir también.

La mujer actual está en contra del hombre. Pero el hombre no está en contra de ella. Es lo que me gustaría que entendiéramos las mujeres.

Los pleitos, los divorcios, las separaciones de las que he sido testigo, ha empezado la mujer SIEMPRE.