La división crea conflictos

 Por Laura Aguilar Ramírez




Ayer vimos cómo Nicodemo se acerca a Jesús de noche. Hoy se ahonda un poco más en lo que ésas palabras de Jesús calaron en él. -Jesús le dijo que el hijo del hombre debía ser levantado para que todo el que crea en él, tenga vida eterna. Seguramente al ver a Cristo en la cruz, recordó éstas palabras.

Por éso junto con José de Arimatea abiertamente dió testimonio de que era creyente en Jesús, a pesar de ser un principal entre los judíos. Cristo le habló de vida eterna. Al igual que los discípulos, él creyó en Jesús resucitado.

En la primer lectura se habla de cómo vivía la primitiva iglesia. Compartían entre ellos, evangelizaban. Y todo lo hacían en nombre de Jesús.

Al resucitar Jesús les saludaba con éstas palabras: "la paz con ustedes". Los saludó así en el camino a Emáus, los saludó así en el Lago de Tiberiades en Galilea. La paz.
Ese es el deseo yo creo de la humanidad. Vivir en paz.

Desgraciadamente, vemos guerras por todos lados. Vemos hermanos peleando contra hermanos. ¿Dónde está la paz que Cristo trae, con la que saluda siempre? ¿Dónde ésa paz que deseamos?

En la unidad. En vivir como hermanos, compartiendo como hermanos. Conocerán a los cristianos por su amor mutuo. Cuando la gente veía a los primeros cristianos, decía "cómo se aman".

Aquí me gustaría traer un poco de historia. Científicamente está comprobado que la tierra era una sóla: Pangea.
Dios creó la tierra nos dicen las Escrituras. La tierra, no continentes. No una tierra fragmentada.
También nos dice que Dios creó los mares. No distintos oceanos.
Dios creó al hombre y a la mujer salida de él. No razas

Es decir, Dios en su infinita Sabiduría creó una sóla tierra, un sólo mar y creó al hombre a su imágen y semejanza. Dios es trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios no sopló en la tierra, ni en el mar, ni en las estrellas y el sol. Lo hizo en el hombre. Es por éso que se dice que lo hizo a su imágen y semejanza. No porque Dios tenga cuerpo de hombre y piense como hombre. No. Sino porque al soplar de su aliento divino en el hombre, le dió de sí mismo.

Sabemos también que por el pecado entró la muerte al mundo. Y que por el pecado, dijo Dios "la tierra está maldita por tu culpa". Eso es algo lógico si lo pensamos. El hombre fué creado del polvo o de la tierra. El hombre al pecar, maldijo con su acción a la tierra de la cual salió. ¿Porqué? Porque Dios al soplar su aliento divino en el hombre que había creado, le dió también el dominio sobre la creación. Es decir, sobre la tierra, sobre el mar y sobre los elementos que Dios creó.

Esto lo perdió el hombre al pecar. Y el diablo que es muy astuto, le buscó hasta que lo hizo caer. Ahora imagínate que si la tierra está maldita por el pecado del hombre. Y no porque Dios la maldijera, sino que el mal acarrea mal Dios no dijo a la tierra "te maldigo" dijo "está maldita por tu culpa" Dios no la maldijo.
¿Porqué se habrá separado la tierra y formado continentes si era una sóla tierra?

¿Qué pasa cuando un hermano se enoja con otro? Pelea y muchas veces las peleas llevan a separarse. A veces por años. O cuando como yo, me enojé con mi papá, dejé de hablarle durante dos años.

A lo largo de la historia, incluso de la Iglesia que Cristo fundó o sea, la Iglesia católica, ha habido separaciones. Unas que no afectaron tanto, hasta que llegó la gran separación de Lutero y al poco tiempo, del rey Enrique VIII que formaron sus propias iglesias, la luterana y la anglicana.

Ojalá sólo se hubieran separado y ya. No. Lo hicieron con armas, hubo guerras entre hermanos. El rey Enrique VIII mandó matar a católicos. Lutero no mandó matar a nadie, pero sus seguidores si que lo hicieron.

Ambos se separaron de la Iglesia católica. Por distintos motivos, pero lo hicieron. ¿Qué nos dicen las Escrituras? Que hubo una guerra entre ángeles y que una tercera fué arrastrada al abismo junto con Luzbel al ser derrotada por San Miguel Arcángel.
El diablo es división.

Ahora bien, ¿porqué peleó Luzbel contra San Miguel Arcángel? Porque Dios puso la creación al dominio del hombre. El hombre nacido de la tierra y de la espiritualidad. Y los ángeles son también creación de Dios. Por lo tanto, sometidos al hombre.
Ellos no tienen cuerpo como el hombre

Cuando cristo se hizo Hombre, dijo muchas veces "el Hijo del hombre". De ése hombre al que Dios creador puso le dió el dominio de la creación. Y que no perdió por el pecado, porque Dios no se desdice.
Cristo vino a perdonar el pecado del hombre y con ése perdón divino, a restituir lo perdido. Hasta la tierra que fué maldita por el pecado del hombre.

Y sin querer sonar ambientalista, si puedo decir que los sacerdotes bendicen todo: la tierra y los productos que salen de ella, incluyendo los del mar porque hay tierra en las profundidades del mar.
Por lo mismo.

Entonces, podemos intuir que a alguien no le agrada nada que sea restituido todo. Al demonio, Luzbel, diablo.

Yo he podido ver cómo una tierra seca puede dar árboles, frutos, flores cuando se bendice, cuando se ora. Y sin echar grandes cantidades de fertilizantes. Eso se llama santificar algo. No es que el agua bendita en sí misma tenga poderes mágicos, sino que es un símbolo, un instrumento de santificación. Aunado a la fé y a la vida de oración y sacramentación (vivir con los sacramentos) restituye.

Yo pienso que la Iglesia o sea, las comunidades eclesiales hemos cometido errores a lo largo de los siglos. Pero la doctrina no está equivocada. La Iglesia formada por Cristo o sea las enseñanzas de Jesús no está equivocada. Los hombres y mujeres que la conformamos, podemos equivocarnos desgraciadamente. Dependiendo del grado de oración y vida sacramental que vivamos y cuánto nos dejemos guiar por el Espíritu Santo.

Los santos han hablado de ello. San Agustín lo ha hecho. Otros lo han testimoniado como San Francisco que prometió un día que al salir de la misa, llovería. Había habido una gran época de sequía. No había ni una nube y San Francisco sudaba, pero confiaba. Al salir de misa, llovió a cántaros. La gente se había alejado de Dios y de su Iglesia.

Ha habido milagros en donde con el Santísimo en la mano, un sacerdote unido a su comunidad, detuvieron un gran tsunami que amenazaba comerse entero a un pueblo.

Es la división entre los hombres, las guerras entre los hombres los que causan tantas calamidades. Aunque suene a locura. Por lo menos a mí me sonaría así antes. Ahora no.

Cada Pascua, me llevo mi botellita de agua bendita para rociar toooodo en mi casa. Y llevo a bendecir lo que voy comprando. No por si las dudas, ni por supertición sino porque es cierta la Palabra de Dios.