Hasta que se me vuelva a olvidar

Por Laura Aguilar Ramírez



Cristo resucitó. María Magdalena se lo había dicho a los apóstoles.
Cristo resucitó. Los discípulos de Emaús se lo habían dicho a los apóstoles.
Finalmente, en Galilea Jesús los encuentra pescando y se realiza el milagro de los peces.
Cristo preparó un pescado y lo comió con ellos. Eran 7, faltaban 4.

Cuando se reunieron los once (ya Judas se había ahorcado) les reprochó el que no hubieran creído a los que había enviado. Excepto Juan y Pedro que corrieron en cuanto escucharon la noticia, los otros 9 no hicieron nada. Tomás dijo que si no metía el dedo en su llaga, no creería.

Cuántas veces hago lo mismo yo?
Veo cómo Jesús hace en mi vida cambios y de repente dejo de verlo y me rehuso a creer cuando se me anuncia de nuevo.
"Es que no tengo fuerza de voluntad" "Es que ¿ya pa´qué?" "Ay, no...otravez si no es kermess" "Pues si ya me siento bien... pa´qué sigo rezando?" "Dios quiere que sea feliz... así que me voy de vacaciones" "mmmm... pues se me olvidó y comí carne en viernes (cuando es Cuaresma) pues ya encarrerado el gato..." "pues si ya pequé, pues de una vez completo"

Pretextos me sobran. Hasta que vuelvo a sentir hambre, hasta queme vuelve a doler, hasta que pierdo algo o alguien muy querido, hasta que.... entonces vuelvo al carril... hasta que se me vuelva a olvidar.

Yo me he preguntado muchas veces porqué la serpiente emplumada aparece en tantas pirámides prehispánicas. Y no dejo de notar en la Palabra de Dios "sed manso como paloma y astuto como serpiente". Estas palabras de quién las oyeron los aztecas?

Aquellos que guiados por Quetzalcoatl (serpiente emplumada) fundaron Tenochtitlan en 1321 o 1325. A mí antes me parecía que éso había sucedido muchos siglos antes, pero no... sólo 2 siglos antes del Descubrimiento de América y el encuentro español-indígena.

En ése tiempo, Marco Polo había dejado un legado con sus viajes. Había un comercio entre Asía y Europa conocido como "la ruta de la seda"- El gran khan era el emperador reinante. Me imagino que no era fácil éste comercio. Se hacía en barco que era más rápido.

En fin... de su guía las escucharon, el mismo que ayudó en la fundación de su ciudad, el mismo que desapareció en el mar (Golfo de México) y prometió volver. Seguramente fué una época de gran esplendor, de paz, de armonía. Pero al irse, poco a poco se fué regresando a lo antiguo: guerras, sacrificios humanos para pedir el favor de sus dioses antiguos: el sol, la luna, etc.

Los relatos de los enfrentamientos entre Huitchilopochtli y su hermana Cuautlicue se estamparon en piedra. Se encontró la estatua de la Cuautlicue en pedazos. Vemos poemas de Netzahualcoyotl en donde habla con Dios (no dioses) y lo hace con cariño y respeto.
¿Quien les enseñó ése amor a un sólo Dios y a hablar con El (cosa que no hacían con los antiguos dioses?

Vemos en el relato de las apariciones a San Juan Diego, que no se sorprendió o se espantó cuando vió a la "Señora del Cielo". O sea, estaba acostumbrado a escuchar de ella. La forma en que se transmitian los conocimientos era de forma oral.

Son preguntas que me hago. Y que tienen sentido si pienso en el mandato de Cristo "vayan, evangelicen, bauticen, lleven la buena nueva". Ese es el espíritu misionero que ha movido a la Iglesia desde sus inicios.

Pienso que igual fué un sacerdote joven que los guió y regresó a la civilización para cumplir su promesa de volver.
Cristobal Colón admiraba a Marco Polo (como muchos en su tiempo). En relatos, se habla de que encontró un mapa antiguo que marcaba una ruta hacia el Occidente. Ir al Oriente era muy peligroso por los sarracenos, por los piratas y por muchas otras razones. El hambre asolaba a Europa, la peste negra la disminuía. Necesitaban encontrar otro camino.

Por otro lado, los aztecas y demás tribus pasaban pestes, pasaban temblores y desgracias naturales y se incrementaban los sacrificios humanos por ésa causa.

A mí me parece un pueblo que se ha cansado de esperar el regreso de aquel que los había guiado como Moisés encontró al pueblo después de haberse tardado en regresar de hablar con Dios en el monte.
Al llegar los españoles se maravillaron al ver la sociedad azteca, la ciudad de Tenochtitlan, los medios que utilizaban. ¿quién les enseñó?

Pienso en pinturas en donde creemos ver a un astronauta por el casco... puede ser el aura o halo que tienen los santos y que su sensibilidad indígena podía captar o imágenes que reproducían de alguien que les enseñaba con dibujos?

No es de sorprender porqué millones de indígenas creyeron en la Virgen de Guadalupe y se bautizaron. Hay relatos de filas interminables de indígenas esperando ser bautizados, llegados de los distintos lugares de Mesoamérica, no sólo de Tenochtitlán.

¿Porqué no habían creido a los frailes que llegaron con los españoles y que los trataban de evangelizar? Sólo pocos aceptaban ser bautizados y evangelizados antes de las apariciones del Tepeyac.

Todo ésto me suena a lo que dice el Evangelio de hoy. Incluso San Juan Diego no fué inmediatamente con el Obispo como la Virgen le decía. Y ella con voz dulce pero firme lo reprendía. "Acaso no estoy yo aquí, que tengo el honor y la dicha de ser tu Madre?" Y hasta que vió en su vestido los signos conocidos: flores, tierra. Signos que sólo los indígenas podían entender porque les hablaban de lo conocido por ellos: montes, cerros, flores, estrellas.

Para el Obispo también fué providencial. Pasaba muchos apuros. Habían pasado 10 años del Encuentro y las cosas no eran fáciles. El vió el milagro de las rosas, vió la imágen descrita en el Apocalipsis.

Dios habla a cada uno según cada uno. En un lenguaje que puede comprender cada uno.

Ahora veo a los descendientes de ésos indigenas padecer por falta de empleo, por enfermedades, por desastres naturales, buscar en muchos lados a Dios, los que lo buscan. Y a otros volver a vivir como vivían.

Por éstos lugares en donde llegamos de muchos lados, en que se tiene prisa por hacer o por rehacer, lo primero que se bota es a Dios. "Ya habrá tiempo"..."Dónde estaba Dios cuando lo necesitaba?" "Yo vine a hacer lana" En fin.
Y regresamos a trabajar como locos, a olvidarnos de salir con la familia, tal y como vivíamos en los lugares de donde salimos.

Cuando llegué por acá, venía con la vida destrozada, con la familia aparentemente bien. Sufriendo por la pérdida de una casa, de comodidades, de un negocio, sobre todo, de la familia. Con resentimientos.

Ahora al volver la vista atrás, recuerdo cuando se me hablaba de Dios, cuando oraba por las noches junto con mis compañeras del internado, cuando cantaba canciones a Dios, cuando se me dió la oportunidad de estudiar... y luego pregunta uno ¿dónde estaba Dios cuando lo necesité?
Debería mejor preguntar ¿qué hice con lo que me dió sin merecerlo?

Cuando poco a poco fuí olvidando lo aprendido y volví a la vida de siempre: fiestas, comilonas, chismes, cigarro.
No puedo decir que no supiera de Dios, ni que no hubiera recibido bendiciones de El.

Hace poco me dijeron  "eres como todos nosotros, necios" y le dije "no. Era necia... ya no" Y no por mí, sino porque sería como desagradecer a Dios lo que ha hecho en mi vida SIEMPRE. Sino porque Dios me ha sostenido desde el día en que acudí a El en su Iglesia. Me hinqué y pedí su ayuda.