El número 21 presente en la historia de México

Por Laura Aguilar Ramírez



Echen las redes a la derecha y pescarán, les dijo Jesús a sus discípulos cuando se presentó a ellos en la tercera ocasión después de resucitado. "Digan a mis discípulos que los veré en Galilea" les había dicho a las mujeres. "Adonde van tan tristes?" les dijo a dos discípulos en el camino de Emaús. Y ahora se reune con 7 sus discípulos elegidos de entre muchos en Galilea y los halla pescando como la primera vez que había visto a Pedro y a Andrés y les había dicho "Síganme, los haré pescadores de hombres".

Es Juan quien reconoce a Jesús al ver la cantidad tan grande de peces cuando antes no habían pescado nada y le dice a Pedro.
Juan el que junto a Andrés había preguntado a Jesús si era el Mesías que el Baustista anunciaba. Ellos seguian a Juan Bautista y Jesús les dijó: "Vengan y me conocerán"

El mismo Juan que corrió y llegó primero a la tumba cuando las mujeres les habían dicho de la resurrección. Pero no entró hasta que Pedro lo hizo primero.
Juan el discípulo amado como era llamado por los otros discípulos.

Juan que nunca dudó. Juan que obedecía siempre. Juan que estuvo presente desde el principio. Juan que estuvo presente al final en la cruz. Juan al que Jesús encargó a su madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Hijo he ahí a tu madre

Y sin embargo, no fué Juan quien se lanzó al agua cuando vió a Jesús. Tampoco fué el que le pidió "mándame ir a tí" y caminó sobre las aguas aunque después se cayó. Tampoco entró a la tumba aunque llegó primero.

Yo puedo imaginar que Juan vió a la mamá de Jesús la primera vez que fué a su casa junto con Andrés. Debió ser diferente de su propia madre quien es mencionada en la Biblia como la esposa de Zebedeo, la que pidió a Jesús pusiera a sus hijos uno a la derecha y otro a la izquierda cuando estuviera en su Reino. O sea que pedía privilegios para sus hijos, mientras María la madre de Jesús era obediente a la voluntad de Dios. Jesús lo llamó a él y a su hermano Santiago "hijos del trueno".

Jesús llamó a cada discípulo de manera diferente. Y Jesús trata a cada uno de forma distinta.
Aveces uno espera de los hijos o de las personas algo que ellas no pueden darnos o nos dan no de la manera en que nosotros deseamos.

En éstos días he estado pensando mucho en México como un país sufrido. Un país separado. Un país que no pidió la intervención de lo divino, pero que era sumamente devoto a sus dioses.
Un país que esperaba el regreso de su dios Quetzalcoatl o Huichilopotztli.
Un país que se convirtió, con la aparición de Guadalupe, la "señora del Cielo".
Un país que no pidió anexiones ni tierras y que sin embargo, vió cómo nuevas tierras eran anexadas a su país. Y después vieron cómo la mitad de ése territorio fué vendido a otro país.

Hablo por supuesto del México prehispánico. Trato de ver porqué millones de indígenas se convirtieron y aceptaron que hombres blancos se asentaran en su país. Ese encuentro es conocido como Conquista, pero más bien fué un Encuentro de dos culturas que se necesitaban una a la otra. La fé de España creyente, que necesitaba de Dios porque no estaba en las mejores condiciones y la fé de ésos pueblos indígenas que veían su mundo sumido en guerras, temblores, fenómenos naturales y enfermedades que los atemorizaban.

En México decimos que "nunca falta un roto para un descosido" Y para ambas culturas fué un encuentro gozoso que dió frutos en ambos países. España renació y México creció y se fortaleci.

Llegaron de Europa y otros países frutos y semillas no conocidas, formas nuevas de vivir. Fué un nacer a otra vida y para España fué un renacer.

En 1321 se fundó Tenochtitlán. Y empezó la nación azteca.
2 siglos después
En 1521 cayó Tenochtitlán. Y empezó la nación mexicana con españoles e indígenas.
3 siglos después vino la Independencia de 1810 a 1821.

En 1836 vino la separación de México de los estados que entonces eran los del Norte y que ahora forman el sur de Estados Unidos. Y México siguió vivo y creciendo, modernizándose.

En 1910 empieza la Revolución Mexicana. En 1911 cae Don Porfirio Díaz- En 1921 se consolida la Revolución Mexicana regresando la paz.

En 2021, hubo otro cambio importante para nuestro país: elecciones intermedias federales que tuvieron lugar el 6 de junio de 2021 en pleno tiempo de Covid, por lo cual muchos no salieron a votar. Y el temblor en Acapulco, un puerto muy querido y el más antiguo de México.

Me llama la atención lo del 21, es una constante en la historia de México. 1321, 1521, 1821, 1921 Años clave en nuestra historia. Curioso por lo menos o dato perturbador como diría Luisito comunica.

En 1521 cae Tenochtitlan. En 1531 se aparece la Virgen de Guadalupe. 10 años después

A lo que voy es que en la Revolución, fué una tras otra desgracia para nuestro país: luchas, traiciones. Y en el 21, se consolidó la paz. Paz que duró poco y poco a poco fué decayendo. El país dejó de ser católico poco a poco o dejó de ser practicante. 
Cuando se cambió a la izquierda, peor. Covid, desgobierno, aumento de violencia, retorno de enfermedades que se habían erradicado.
El país va de picada, cada vez peor

Y curiosamente, cada vez más lejos de Dios. Cada vez más ateos, cada vez más protestantes. Cada vez más indiferencia a lo religioso, a lo divino.
México ha dejado de escuchar la voz de Dios y escucha cada vez más voces extrañas.

Jesús hoy dice a sus discípulos que no habían pescado nada: "Echa las redes a la derecha y pescarás". O sea, Jesús renueva lo decaído. Jesús vuelve a llamar, a comunicar su Alegría y su Paz. Y lo hace de manera que lo reconozcan: "lo reconocieron al partir el pan", "lo reconocieron al ver las redes llenas", lo reconoció María Magdalena cuando la llamó por su nombre.

Dios se hace notar pero no para mandar, ni para poner el pie sobre nadie, sino para la vida.
Bastó que unas mujeres fueran a la tumba a perfumarlo. Bastó ver a la Verónica compadecerse de él para plasmar su rostro en su pañuelo. Bastó ver a las mujeres llorando para consolarlas, a pesar de su propio dolor.

De hecho, si uno revisa en la Biblia, la vida de Jesús, vemos que obró milagros en mujeres viudas, una casada 5 veces, otra adúltera, una a la que sacó 7 demonios y en hombres que se lo pedían: ciegos de nacimiento, sordos, leprosos y hasta resucitó muertos.

Yo creo que aún siendo independiente México continuó siendo creyente católico. Y poco a poco, ha ido olvidando su fé ¿en aras de qué? 
En Estados Unidos lo entiendo. Se mezclan muchas culturas, muchas religiones, muchas nacionalidades, pero en México no sucede así. No veo porqué copiar lo que no nos beneficia. Es como querer ponerse un saco que no nos queda.

En 1836 vino la separación de Texas y después de California, jalándose los estados intermedios. 1836 no es 21. Es decir, tuvo mucha influencia en el país, pero no benéfica. La Revolución tampoco empezó en 21 y sus consecuencias han sido desastrosas. Terminó en 21, lo cual trajo paz.

La separación de Texas y de California han tenido efectos no porque se necesite de ellos. México siguió viviendo, creciendo y modernizándose con y sin ellos. Ha tenido repercusión nociva porque han tenido influencia en México, sobre todo en los estados norteños en los que se gestó la Revolución. Por la mezcla que el Papa Francisco llamó "tutifruti"
El cuerpo y la sangre de Cristo se transforman de vino y pan. El vino viene de la uva, no de la mezcla de muchas frutas.

Los años 21 han sido de paz o prosperidad para nuestro país. O era, hasta que llegó la izquierda al poder. Ahora todo es desgracia.

Esto por supuesto, son reflexiones mías, no de la Iglesia ni dogmas, ni por supuesto enseñanzas de fé. Sino nacidas de buscar la voluntad de Dios, nacidas como respuesta a la pregunta de porqué está mi país sumido en tanto dolor, violencia y sangre. Pregunta que hago a Dios, además de orar por la paz, el perdón y la reconciliación.

En la Biblia, el número 21 a menudo representa una consecuencia del pecado (vinculado al 13) o el inicio de un nuevo esfuerzo, siendo la suma de 13 + 8.
Aparece en contextos de rebelión, pero también en eventos clave como el nacimiento de Isaac o en profecías de restauración.

Significado y apariciones clave del número 21:
Consecuencia de la desobediencia: Se asocia a menudo con el pecado y la rebelión contra Dios.

Capítulos Relevantes:
Números 21: Narra el ataque del rey de Arad, la plaga de serpientes ardientes y la creación de la serpiente de bronce, simbolizando la necesidad de mirar a Dios para la salvación (Lee más en Números 21 ).
Apocalipsis 21: Describe el cielo nuevo, la tierra nueva y la Nueva Jerusalén, representando la restauración final (Lee el pasaje en Apocalipsis 21 ).
Génesis 21: Relata el nacimiento de Isaac, el hijo de la promesa, cumpliendo el tiempo de Dios.
Salmos 21: Un salmo de acción de gracias por la victoria dada por Dios al rey.

Significado Numérico: Algunos estudios sugieren que representa la rebelión (asociado al número 13), mientras que otros ven una conexión con el 3 (perfección) y 7 (divinidad), indicando una "perfección" o intensidad en la prueba.

Ejemplos de versículos específicos:
Proverbios 21:21: "El que sigue la justicia y la misericordia hallará la vida, la justicia y la honra".
Números 21:9: "Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguien, y éste miraba a la serpiente de bronce, vivía." (referente a la serpiente de bronce y en el NT mirar a Jesús elevado en la cruz).

Mateo 21: entrada de Jesús en Jerusalén
Mateo 21: 21- 21 Jesús les respondió: «Les aseguro que si tienen fe y no dudan, no sólo harán lo que yo acabo de hacer con la higuera, sino que podrán decir a esta montaña: «Retírate de ahí y arrójate al mar», y así lo hará.
Juan 21: La pezca milagrosa
Juan 21: 21- 21 Viéndole Pedro, dice a Jesús: "Señor, y éste, ¿qué?" (refiriéndose a Juan, el discípulo amado)
Lucas 21- Habla de la destrucción, de que habrá terremotos, pestes, haambre
Lucas 21: 21- Los que estén en Judea, que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad, que se alejen; y los que estén en los campos, que no vuelvan a ella.