En éstos momentos estoy viendo la ordenación de sacerdotes en el Vaticano. Es la segunda ordenación de la que soy testigo.
Ayer fué la Jornada de oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas.
Es la misericordia de Dios quien ha proveido a la humanidad, sacerdotes que a imágen y semejanza de Cristo son elegidos para el perdón de los pecados.
"La carne es débil, pero el Espíritu es fuerte". "Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre"
Los hombres aceptando consagrarse a Dios por medio del sacerdocio se unen a Cristo en una boda espiritual con su Iglesia.
Hoy también se sigue celebrando el Domingo del buen pastor y hoy se celebra a Nuestra Señora de Montserrat.
A mí me impresiona Monserrat. Fué el primer lugar de oración que conocí al empezar a saber de mi fé. Es un monasterio en lo alto de una montaña como muchos de los lugares de culto. La montaña pareciera tener esculpidas caras de dolor, de terror algunas. Es impresionante.
Y me hace pensar en la Palabra de Dios: "si éstos callan, las piedras hablarán".
Si me remonto al Génesis, Dios creó la luz, el cielo, las estrellas, la tierra, el mar, los animales y por último, al hombre y de él a la mujer. Lo creó a su imágen y semejanza. Sopló sobre él su aliento divino y le dió la potestad sobre lo creado.
Al pecar el hombre sacado de la tierra, ésta quedó manchada con su pecado. "La tierra está maldita por tu culpa". Eso tiene lógica, no es un castigo sino resultado de las acciones del hombre al que se le había dado potestad sobre lo creado.
Cristo fue anunciado a la humanidad y al nacer se escuchó voces de ángeles en el cielo cantar: "Alégrense ... hoy les ha nacido el Salvador"
Cristo en su predicación dijo "Yo soy el buen Pastor, la puerta por donde las ovejas entran". El sacerdote a imágen y semejanza de Cristo, son la misericordia de El al mundo. Con la facultad de perdonar pecados, de impartir los sacramentos a los hombres. Los sacramentos son como llaves que abren la puerta que es Jesús.
El pecado trae muerte y dolor como las piedras que parecieran esculpidas en Monserrat. El monasterio, lugar consagrado a Dios, donde se ora, es como una representación de lo que el Espíritu santo dado a los discípulos en Pentecostés, hace.
Este mundo que pareciera un Monserrat gigantesco, necesita de la misericordia de Dios, necesita del Espíritu Santo para vivir en paz, con la paz de Cristo.
Es por éso que me alegro cada vez que es ordenado un sacerdote, como los pastores cuando escucharon a los ángeles cantar.
El sacerdote lo es para siempre. Como lo es el Bautizo y los demás sacramentos, son para siempre. Cristo murió una vez y resucitó para siempre.
Eso de las piedras lo he visto en muchos lugares. En México por ejemplo en el Tepozteco existen piedras con formas. En otros lugares, parecen animales esculpidos. En otros lugares no tienen forma alguna.
Para mí es como un mapa del paso del hombre por el mundo.
Es por éso que no estoy de acuerdo con aquello de que somos muchos. Existen lugares donde pareciera que no han sido pisados por el hombre.
"Manda Señor operarios a tu Viña que es grande". El mundo es grande, sólo que vivimos amontonados. Existen lugares en donde no ves un alma en kilómetros y kilómetros y otros en donde están encimados unos sobre otros.
Los hombres somos muy dados a acomodarnos en donde hay de todo.
Escuché alguna ve a alguien, imaginarse a Adán en el Paraíso:
Al principio emocionado revisando al elefante y a la jirafa, regando los árboles y comiendo manzana. Pasando un tiempo: comiendo plátanos... tres días después regando árboles y comiendo mangos. Seis días, revisando al elefante y la jirafa ya se había ido a otro lugar. "Ahi después la busco, voy a comerme una guanabana".Este día también he meditado mucho en la justicia.
A los tres meses, comiendo peras debajo del árbol mientras crecía la hierba a su alrededor.
Dios dijo: "no es bueno que el hombre esté sólo" e hizo a la mujer. Adán se puso feliz. "Esta es carne de mi carne y hueso de mis huesos"
A los dos años: "Adán, levántate... la hierba ya te creció en la barba, el elefante y se comió los árboles y la jirafa está echada sobre la hierba que queda... y tú comiendo duraznos"
"Ay, cómo das lata mujer"
Existen 3 tipos de justicia: la divina, "amense los unos a los otros como yo los he amado"
la del hombre, que como él puede ser corrupta o corruptible
y la de aquellos que pierden toda esperanza.
Y las tres implican sufrimiento. Aquellos que piensan que el sufrimiento no existe, se equivocan
Es justo tener un trabajo. Implica sufrimiento, tener que atenerme a acatar órdenes, a un horario, a un sueldo. Pero cuando uno teniendo todo éso, lo deja para dedicarse a vender jugos porque deja más dinero, puede que no sea tan justo para mi familia y menos para personas que es su única oportunidad de llevar un pan a la mesa de sus hijos.
Y es que hay gente que no estudio, que no está preparada para otro tipo de trabajo, sólo Dios sabe porqué.
En una fábrica se tienen prestaciones que una persona que vende jugos, no tiene.
Entonces es donde aveces se "ajusticia" a personas. El hambre es canija, pero más quien se la aguanta.
"Yo soy la puerta" dice Jesucristo "quien entra por otro lado es un ladrón y viene a matar a las ovejas"
Esas son palabras fuertes.
"Quien no se atiene a la misericordia de Dios, se atiene a su justicia". Dios hasta en su justicia es misricordioso.
Yo por ejemplo, perdí una casa y con ella y un trabajo de costurera en casa con el que apoyaba a mi familia. Mi esposo perdió el trabajo por la devaluación, que trajo como consecuencia que los bancos despidieran personas entre ellos, él. Por más que buscó y buscó, no encontró otra opción. Le ofrecían un sueldo super bajo. Intentamos vender carnitas, dulces o lo que fuera. Terminamos saliendo a otro lugar donde hemos batallado. Yo en hoteles, limpiando casas, en fábricas, mi esposo de vendedor de tubería. Gracias a Dios encontramos trabajo con el que sacar adelante a la familia.
En 30 años de trabajo recuperamos nuestra casa, nuestros hijos estudiaron. No tenemos carro, pero hay camiones en la esquina que está bien cerca. Pero hay personas a las que se les da la misma oportunidad y dejan la fábrica para irse a vender jugos, quieren tener en 10 años casa, carro, paseos y no se fijan en aquellos a los que no les dan trabajo en una fábrica. Eso no es justo ni tampoco agradecido a Dios que nos dió trabajo.
Es ahí donde entiendo reacciones de personas que no confían en la justicia de un gobierno y tampoco en la justicia de los hombres y hacen cosas indebidas llevados por el hambre. No estoy de acuerdo por supuesto con ésas acciones, pero las entiendo.
Este intenta ser un llamado a la paz. La paz implica sufrimiento. Implica no dejarse llevar por sus gustos. Implica pensar en el otro como un ser humano igual que yo, con necesidades como las mías, pero con capacidades distintas
Termino siempre con el lema de San Francisco de Asis: "Paz y bien". Paz para todos, paz en sus hogares, en sus trabajos y Bien , Bien para todos.

