Por Laura Aguilar Ramírez
Día de San Marcos- Día de mi boda religiosa.
Hasta hoy, 45 años después me vengo enterando qué santo se recuerda hoy. Eso es muestra de que ésta fecha es muy especial para mí.
Ni siquiera tengo presente el día de la boda civil. Sé que fué en Marzo, pero siempre tengo que buscar el Acta de matrimonio para saber la fecha, jeje.
Siempre le he dado importancia a las fechas de nacimiento de las personas que me importan. Recuerdo varias fechas de cumpleaños. Las que me cuesta trabajo recordar son las de la fecha de defunción.
l nacimiento a la vida eterna, es que empecé a darle importancia. En ésas fechas pedimos misa para nuestros difuntos.
En ésta fecha siempre recuerdo detalles de nuestra boda.
Desde el momento en que decidimos casarnos hasta que se celebró la boda religiosa, todo pasó muy rápido. En Febrero supe que estaba embarazada. Fué por suuesto no planeado de ésa manera. Habíaos hablado de boda, pero en vacaciones de Agosto. Estábamos en 4to. semestre de Bachillerato aún y deseábamos seguir estudiando.
Pero no siempre son las cosas como uno quiere. Ahora veo lo sonzos que estábamos. Se nos hacía tan fácil las cosas. Casarnos, seguir estudiando, jeje.
Por lo menos yo, no pensé en que hay que vivir en algún lado y que todo cuesta: la renta, la luz, el agua. Que se necesitan muebles, ropa de cama, cortinas, trastes, etc. etc.
Sólo pensaba en casarme, tener hijos, ser una familia feliz, jeje. Y oh cosas!!. Me enteré de que estaba embarazada y me alegré por supuesto, pero también me atemoricé. Había que decirle a mi mamá y éso me daba miedo. Sabía que le dolería. Todos sus hijos se habian casado "embarazados"- Y yo también lo haría. Además muchas veces me había dicho que no quería "chamacas sinverguenzas" (por decirlo de alguna manera decente) en su casa.
Ella deseaba lo mejor paraa nosotros por ssupuesto, y por éso me lo decía. Pero como "el hombre es fuego, la mujer estopa, llega el diablo y sopla", las cosas no sucedieron como ella quería.
Eso sí me daba miedo. Temía su reacción. Y efectivamente, sus ojos se llenaron de lágrimas. No lloró, pero sí se le llenaron de lágrimas cuando se lo dijjimos. De hecho, fuimos por mi hermana para darme valor.
Después, la pedida de mano. Mis suegros fueron a la casa. Y de ahí, el desgarriate. Empezamos por ir a la Iglesia donde nos dijeron que necesitábamos estar casados por el civil. La fecha más próxima era el 25 de Abril. Y después ver lo de la boda civil. Yo pensaba en ir al Registro y ya. Pero saliendo, mi papá dijo que había que ir a comer. Mis suegros, mi hermana, mi papá y su esposa se fueron al departamento de ellos y mi esposo y yo, al mercado para comprar algo. No habiamos planeado nada jeje.
Así de sopes. Ya la búsqueda de vestido de novia fué tan impensado como todo. Tuve que elegir un vestido que fuera acorde a mi situación, no uno que realmente me gustara. Los zapatos merecen un capítulo aparte. Siempre fueron mi coco, porque tengo una talla no muy común para ser mujer. Así que fué toda una tortura y el primer disgusto con mi esposo. Porque dimos vueltas y vueltas en el Mercado de Granaditas y no hallamos nada. Antes habíamos recorrido las zapaterías de Coyoacán, cercanas a la casa y de varios lugares.
Ibamos con mi hermana. Ella insistía en que ahí encontraríamos y mi esposo la apoyaba. Yo sabía bien que no íbamos a encontrar. Sólo había un lugar en donde había zapatos que pudiera pagar y me quedaran. Pero ellos insistían y no me hacían caso. Después de 4 o 5 horas buscando, finalmente me cansé de su terquedad, me dí la vuelta y caminé al carro. Ellos iban tras de mí diciéndome que no fuera necia, bla bla, bla.
Fué la única manera que encontré para que desistieran. Y es que para zapatos de mi talla y mi gusto, sólo hechos a la medida. Y éso era caro. Y además no había tiempo.
El vestido fué más sencillo. De hecho, nunca le he dado mucha importancia a la ropa. O mejor dicho, veo si me gusta el color, la tela, la forma. Pero sobre todo, que me quede. También con la ropa tenía problemas. Por el tipo de cuerpo. La cintura me quedaba muy alta, las mangas muy chicas y el largo de los vestidos me quedaban de minifalda.
O me los mandaba hacer o de plano, los compraba con una persona que se dedicaba a vender ropa. Ella compraba en tiendas de fábricas del centro y ya sabía mis gustos desde niña y buscaba ropa que me quedara. No me gustaba andar recorriendo tiendas y tiendas midiéndome vestidos y vestidos. No es mi estilo.
Así que lo compramos en la primer tienda que entramos.
Como todo fué rápido no se pudo mandar a hacer el vestido, además no había presupuesto. Ibamos coprando todo con nuestro sueldo. La escuela costaba. Era privada. Yo tenía media beca, pero mi esposo no.
Total. Que fué difícil. Mi mamá me compró unas telas para hacer sábanas que cosí en la vieja máquina que ella tenía. Compré tela para cortinas y también las hice.
El departamento lo encontramos en un edificio gracias a un letrero que ví al pasar . Estaba cerca de la casa y de mi trabajo. Pero era caro.
Nos regaló mi mamá la sala, una tía nos prestó unas sillas. Mi esposo compró la recámara a crédito, nos regalaron la estufa.
De la luna de miel ni hablar. No había dinero para ello.
Así empezamos nuestra vida matrimonial. De éso ya 45 años.
Hemos pensado en nuestros 50 añoa, si Dios nos presta vida. Los estamos planeando 5 años antes, jeje. Para que no nos suceda lo mismo.
Pero por lo pronto, hoy festejaremos nuestros 45 años.
Le agradezco a Dios por éstos años en donde ha habido buenas malas y regulares. Donde procreamos 3 hijos, de los cuales una está en el cielo y mis dos hijos me han dado muchas alegrías a lo largo de sus vidas. Ellos son lo mejor de todo.
Le agradezco a Dios el haber reparado nuestro matrimonio y estar en él cuando más lo necesitamos.
Le pido para que éstos años sirven de testimonio de que es posible mantenerse casados por tanto tiempo, ahora que los jóvenes piensan que no lo es.
Ni mi esposo ni yo somos especiales. El especial es Dios que mantiene todo donde debe estar, si uno se lo permite y lo deja actuar.

