Lemas de vida

Por Laura Aguilar Ramírez


Existen muchos lemas. Un lema puede ser tan poderoso que marca una vida.
Un lema refleja el pensamiento de una nación, de una empresa, de una familia o de una persona.

El primer lema que escuché en mi vida, fué en las patrullas de haditas, grupos de "Guías de México", movimiento perteneciente a las Guías scout del mundo. Su lema es "Dar ayuda"
El lema de las Guías menores es ¡Bien preparadas!
Y el de las Guias mayores es Servir.

Cada año en que estuve dentro del Movimiento Scout de Guías de México, lo hice dentro de una patrulla. Cada patrulla al inicio, elegía un lema y una canción que nos identificara durante el año.

Hace poco, ví un lema que llamó poderosamente mi atención: "Dios, Patria y Familia"

Yo amo a mi familia por sobre todo lo demás. Para mí, mis hijos son lo más importante. Porque yo junto con mi esposo, decidimos traerlos a éste mundo. Cuando uno está consciente de lo que conlleva el ser padre o madre, se toman decisiones que ya no afectan sólo a mí o cuando me casé, a mi esposo y a mí, ya son decisiones que afectan también a otros seres humanos que no pidieron venir a éste mundo.

Una vez mi hijo de lo dijo con todas sus palabras y no me enojé porque me lo dijo, sino que me hizo reflexionar sobre mi función y mi actuar como madre. Me dijo "yo no te pedí nacer". ¡Sopas, perico!.

Y es cierto. Antes de casarnos, mi esposo y yo, habíamos decidido tener hijos. El deseaba tres niñas y yo lo que fuera, mientras vinieran con salud. Para mí ése punto era básico.

Recuerdo a mi abuelita que me crió, decir alguna vez a sus hijos: "he trabajado mucho y no me lo agradeces". Y en el fondo de mí, pensé lo mismo que mi hijo: yo no le pedí nada. Cuando mis papás se separaron y mi mamá que primero nos había llevado a mi hermana y a mí, después nos entregó a ella, no me preguntaron. Claro, tenía yo 9 meses de edad.
Mi abuelita aceptó hacerse cargo de nosotros. Por supuesto que ella merece todo mi amor, todo mi agradecimiento y toda mi obediencia, pero no porque me lo pidiera, sino porque lo merece.
Es la mujer que más amé en la vida. Traté siempre de agradarle para responder a su amor, pero no porque me lo pidiera, sino porque amor llama a amor.

Otra vez, alguien me dijo cuando le expliqué que yo trabajaba y cuidaba de su mamá, "nadie te lo pidió" Y tenía razón. Aunque me dolió, tenía razón. Dejé el restaurancito que habíamos puesto su mamá y yo porque afectaba sus vidas, aunque a mí y a su mamá nos sirviera.

Cuando años después, mi hijo me dijo lo que yo no me atreví a decirle a mi abuelita, me hizo reflexionar sobre cómo lo había hecho como madre. Me pregunté si cuando les llamé la atención hice o no bien, cuando llegué a darles unos cinturonazos (siempre sin estar enojada ni como un acto para quitarmelos de encima, sino porque lo merecían después de llamarles la atención por las buenas, cuando ya no encontraba la manera de que me entendieran) Me pregunté si había sido muy dura al educarlos. O si había sido muy débil.

Fué realmente un exámen de mi actuar.
Me arrepentí de algunas decisiones por supuesto, pero nunca de haberles llamado la atención.

Entonces cuando escuché "Primero Dios" o escucho "Dios, Patria y familia" en ése órden de prioridades, no dejé de cuestionar ésta afirmación. Y llego a la conclusión de que es muy sabia.

-He escuchado "la patria es primero"
«La patria es primero» es una célebre frase del militar y político mexicano Vicente Guerrero, pronunciada durante la Independencia de México (aprox. 1821) para rechazar el indulto ofrecido por el gobierno realista, priorizando la lucha insurgente sobre sus intereses personales. Esta máxima simboliza amor, compromiso nacional y firmeza, y está inscrita con letras de oro en el Congreso.

Y llego a la conclusión de que es muy importante la Patria como bien dijo Vicente Guerrero anteponiendo su país a sus interes personales o como dijo Pancho Villa que delincuente o no, que violento o no, llegó a decir "yo no soy digno de sentarme en ésta silla" o sea, la silla presidencial. El estaba consciente de que se necesitaba a alguien con más preparación.

Una tía mía me dijo varias veces: "la familia es más importante, mi hija" y yo lo creí así, pero estábamos equivocadas-

Y no porque no sea bueno amar a mi familia primero o más que a nadie, sino porque puede ser un pretexto para permitir a los hijos o familiares, actos que no les permitimos a otros.

Mi papá decía algo que me dolía: "así sea mi madre" cuando quería decir que no le permitiría a nadie, faltar a lo conveniente para los demás así sea su madre.

Esa idea la tomó de mi bisabuelo que lo crió. 
Mi tía, la que decía que la familia es más importante, también que se papá había sido muy duro al educarlas, tal vez no entendió porqué mi bisabuelo fué como fué.

Era padre de 8 hijas y 2 hijos y crió a mi papá que quedó huérfano de padre, en una época en que las tentaciones estaban a la órden del día, donde muchas muchachas salían embarazadas de quiensabe quien o de hombres que llegaban y se iban como santimbanquis o terminaban siendo juguetes de niños ricos que se amparaban en el poder o dinero de sus padres para no responder de sus actos.
Veía cómo su forma de vida, basada en la moral y buenas costumbres iba dando paso a jóvenes que cayeron en drogas y en alcoholismo por tratar de llenar su vida de placeres.

Mis bisabuelos españoles y mis bisabuelos mexicanos hicieron lo mismo: desheredaron a mis abuelos. A él, siendo hijo de padres que tenían negocios y casas, a ella, hija de padres que tenían tierras o que se dedicaban al campo y cuidado de animales. Ambos abuelos se dejaron llevar por la vida de fiestas y fandangos (mi abuelo), se llenaron de amigos no tan recomendables, tanto que los desheredaron (mi abuela). A él no le dejaron participar en los negocios de la familia y a ella, no le dejaron tierrita como a los demás hijos.

A mis dos abuelos los amo y admiro, porque se amaron hasta el fin, porque se dieron uno al otro, a pesar de ser desheredados, pero no dejo de reconocer que sus papás tuvieron razón. 
A mi abuelo no lo conocí, pero a mi abuelita sí. Y era bien buena, tanto que les dejaba a sus amistades lo mejor. Anteponía a sus amigos a sus hijos. La ví pedir prestado para alguien necesitado, lo cual no es malo. Lo malo es que pedía a rédito. Rédito que ella pagaba.

O sea, está bien ayudar pero ella se pasaba. Después al pagar, estaba lo bueno.
La ví recibir en la casa a cuanta gente necesitara: llegamos a tener a un señor durmiendo en un catre en la cocina, y a una familia durmiendo en un colchón enmedio de la ya de por sí repleta recámara.

De por sí dormiamos la familia de mi tía en una litera. Ella y su esposo se dormían en la cama de arriba y sus hijos en la de abajo. en la otra litera se dormía mi tío en la cama de arriba y mi abuelita, mi hermana y yo en la de abajo.
En lugar de decirle a su hija buscara dónde vivir con sus 4 hijos y su marido. 
A mí cuando me casé me dijo: "que tu esposo te ponga casa". Lo cual fué un buen consejo, pero no se lo dió a su propia hija.

Así como mi tía prefería a sus hijos a todos los demás, aunque fueran metiches como una de ellas, drogadicto como otro de sus hijos. Si lo hacían sus hijos, estaba bien. Siempre tenía una excusa para ellos. Excusa que no tenía para los demás. Mi abuelita era todo lo contrario.

O sea, para mi tía la familia era primero. Para mi abuelita, la patria era primero y Dios que bailara sólo.

Si uno antepone a Dios como hacían mis bisabuelos, entonces todo es mejor. Porque si yo dejo que un hijo borracho y jugador se haga cargo de una fábrica, ésa fábrica se va al diablo. Y una fábrica da trabajo a muchos, no sólo a la familia. Si yo tengo un rancho y se lo dejo administrar a mi hijo mujeriego o fandanguero, ése rancho se va al diablo. Y un rancho da trabajo a muchos, no sólo a la familia. Así, Don Lupe no le dejó a uno de sus hijos el rancho. Le dejó una parte al mejor, su hijo ranchero y a los otros no los dejó en la calle, pero tampoco les dejó mucho porque ya se lo habían gastado en malos negocios y en andar de fandangueros.

Entonces, si yo educo a mis hijos para que vivan siendo buenos hombres, trabajadores, no dados a los vicios y a los fandangos, estoy formando buenos hombres y buenas mujeres que se hacen responsables de ellos mismos y no son un peligro para otros.

Cuando una persona es irresponsabe, puede causar accidentes, accidentes en los cuales pone en peligro su vida y la de los demás.

Si llevo ésta reflexión a niveles políticos, puedo ver que muchas veces se elige a personas porque son guapas o fotogénicas ante los demás, o son populares, pero no son capaces para la función que desempeñan. Y de éso, podemos ver muchos ejemplos bien conocidos de todos

Boxeadores diputados, actores diputados, que ni idea tenían de lo que se hablaba, diputados que se dormían en las juntas o que terminan dándose de golpes, etc. Licenciados trinqueteros, juniors que heredan un puesto a pesar de no ser ni la mitad de sus padres.
Pero éso sí, "la patria es primero" según dicen.

Hay un dicho: "para atrás ni para tomar impulso", queriendo decir que todo lo nuevo es mejor que lo antiguo, lo cual yo no creo. Si bien es cierto que lo viejo no siempre es bueno, también es cierto que las épocas son diferentes. Antes, la gente andaba en burro, a pie o a caballo, ahora se anda en carro o en camión. Se viajaba en carreta, ahora en camión o en avión. En fin, la época es la que cambia. Por éso no puedo comparar una con otra, lo que puedo pensar es que siempre se busca el bien común.

Tomo por ejemplo a Europa. He tenido la oportunidad de conocer Paris y visitar Roma y otras ciudades francesas y veo, a diferencia de México que los edificios que se hicieron en épocas anteriores siguen sirviendo, que puentes que se hicieron en el tiempo del caldo siguen funcionando. En México, se tira lo que el partido anterior hizo, lo que el gobierno anterior creó, en vez de reutilizarlo y adaptarlo.
Se desperdicia tiempo y esfuerzo, además de dinero.

La época de los reyes en Francia por ejemplo, terminó con muchos de la corte en la guillotina, pero sus palacios y casas siguen sirviendo a las personas como museos, como casas, como hospitales o como escuelas.
En nuestos países latinoamericanos, se tiran simplemente. Eso lleva al desperdicio y al doble trabajo. Y después nos preguntamos porqué estamos tan atrasados y vivimos tan mal.

"Comamos y bailemos que mañana moriremos" parece ser el lema de varios países latinoamericanos.
 
Y no me quiero ir por el lado religioso o mejor dicho, de la religiosidad, sino de lo que Dios quiere para el ser humano: su felicidad. Pero la felicidad no se alcanza si no hay igualdad.

El lema oficial de la República Francesa, surgido de la Revolución Francesa, es "Liberté, Égalité, Fraternité", traducido al español como "Libertad, Igualdad, Fraternidad". Aunque busca la justicia social y la equidad, no incluye la palabra "justicia" o "equidad" directamente en su tríada fundacional, sino que estos valores se engloban dentro de la igualdad y la fraternidad.

La doctrina social de la Iglesia dice lo mismo. El Papa San Juan Pablo II decía que no puede haber paz si no hay equilibrio y justicia social.

Así que "Dios, Patria y familia" creo yo, es una buen lema de vida.

Es el lema tal vez con el que vivieron personas como Miguel Angel de Quevedo, el apóstol del árbol quien donó terrenos para hacer los Viveros de Coyoacán, que donó casas donde se hcieron internados y asilos.Personas como la señorita Delta, que no se casó por servir como directora de un internado para niñas, el lema de personas que ayudaban a otros a ser  mejores, utilizando parte de su recursos para ello.

Si yo lo veo así, entonces entiendo aquello de "los últimos serán los primeros". Para bien y para mal.
Si yo juzgo, debo empezar por mí misma, si yo llamo la atención debo empezar por mis propios hijos. Pero igual, si yo premio, debo empezar por mis propios hijos.

Todo éso me cuestioné cuando mi hijo me dijo que no me había pedido nacer. Y estoy de acuerdo con él.

Por éso busqué cómo ser mejor y he encontrado que en la Palabra de Dios hay sabiduría divina. Que si estoy atenta y que si pido respuestas y guía, Dios me las da.
No sé si las personas que ayudaron en mi educación lo sabían, pero lo que hacían, era lo que expresa éste lema: ayudar a otros en bien suyo, pero también de la familia es ayudar a formar un mejor país.

En contraparte, existen las críticas llamándo ultraderechistas, ultraconservadores, dictadores, etc. etc.
Yo creo que bien aplicado, puede hacer mucho bien.

Vivir de ésta manera, exige por supuesto, esfuerzo. Requiere sacrificar muchas veces placeres que no son buenos para uno mismo o que el exceso de ellos, es perjudicial.
Muchos de sus detractores vienen de aquellos que no quieren esforzarse, ni sacrificar nada.

En éstos momentos, se están realizando los Juegos Olímpicos de Invierno. El deporte puede ser visto como elitista por algunos. Los atletas se esfuerzan por lograr una medalla olímpica poniendo su mejor esfuerzo en ello.
La mayoria no logra la medalla, pero el simple hecho de estar ahí, ya es un triunfo en sí.

Muchas horas de trabajo, de entrenamiento, de dejar actividades que afecten su desempeño están detrás de cada uno de ellos.

O los equipos de fútbol, son otro buen ejemplo
Yo recuerdo críticas al Real Madrid por ser el mejor equipo y no tener rival. Decían que era aburrido jugar contra ellos, porque no había quien les ganara.

Y yo me digo a mí misma que personas así son un buen ejemplo de que se debe uno esforzar. Hay records mundiales que caen uno tras otro, pero hay otros records mundiales que tardan décadas en caer. Pero el chiste es buscar vencer ésos récords. Para éso fueron conseguidos.

Qué gran honor me supongo yo, para un medallista récord mundial que su récord caiga. Porque éso significa que fué ejemplo para muchos, que se es alguien a seguir. Y a seguir para bien.

He escuchado a profesores sentirse orgullosos porque uno de sus alumnos ha llegado a seguir sus pasos y ahora lo acompaña en su labor docente.

Cuando una luz se enciende, no es para ponerla bajo la mesa sino para colocarla en el candelero encima de la mesa.