Signos que hablan

Por Laura Aguilar Ramírez


Hoy amaneció lloviendo y en éstos momentos, luce el sol matinal. A mí me gusta el sol de la mañana, es "tiernito" como decían antes. El sol de la tarde, "quema" según escuchaba a mi tía cuando era pequeña. Es el mismo sol, pero a distintas horas se siente distinto

Tenía 5 años cuando llegué a la casa de mis bisabuelos, a ellos no los conocí porque ya habían fallecido. Conocí a 6 de las 7 hijas que tuvieron y a los 2 hijos que nacieron de su unión. Digo unión porque no sé si se casaron. Nunca ví una foto de su boda. 
Una foto de boda es un signo de que ésa pareja se casó. Pero no siempre refleja que sea religiosamente. Conozco una pareja que se casó con el vestido de novia, pero sólo se casó por el civil. Si alguien ve su foto, puede pensar que se casó por la Iglesia y no fué así.

Hoy en la misa el Padre dijo que a veces hacemos actos externos, pero que no nacen del corazón y entonces son palabras vacías a los oidos de Dios. 
Como sabemos, el sermón que el sacerdote da en cada misa, nace de las lecturas del día.

Con el Año litúrgico o sea, el calendario que se lleva en la Iglesia no es el mismo que se lleva en la sociedad, si uno lo piensa bien, se cumple lo que nos dice Jesús: "estad en el mundo, sin ser del mundo". Empieza con el Adviento o la espera del Nacimiento de Cristo y termina con la fiesta de Cristo Rey del Universo.
Es decir, está basado en la vida de Jesús como todo en la Iglesia. Es por éso que varias fechas son movibles como la Semana Santa, la Pascua, la Cuaresma. Deben incrustarse dentro del calendario solar (que es con el que se rige el calendario común que conocemos, es decir, basado en el movimiento de la tierra alrededor del sol)

Entonces, el año litúrgico es un signo visible de la presencia de Cristo en nuestra vida. Y cada vez más católicos siguen cada vez menos los dictados de la Santa iglesia. Dicen creer en Cristo, bautizan a sus hijos, los llevan al Catecismo para hacer su Primera comunión y ya.

Por éstos lugares, una de las primeras cosas que noté es la ausencia de personas en las ceremonias religiosas y las muchas que llegan a la fiesta.
También me extrañó que en las salidas de Primaria o Secundaria, no se realicen misas de Acción de Gracias a Dios por ése paso en la vida de los hijos. Aveces sólo están presentes los familiares más íntimos.

En el lugar de donde provengo, terminando la misa se va al lugar donde se celebra la fiesta. Si son Primeras comuniones y Bautizos se realizan en la mañana, los XV años y Bodas se celebran en las tardes. Las graduaciones se pueden incrustar en los horarios normales de misa. Pero la gente no asiste a ellas, aunque sí lo hacen a la fiesta.
He acudido a misas celebradas a las 12 del día y el festejo se realiza a las 8 de la noche. La gente no le da importancia a Dios en general.

El miércoles tuvimos misa a las 12 del día y la imposición de cenizas después, éramos muy pocos los asistentes. Tal vez por el horario, pero en años anteriores, la afluencia era mayor.

"Cada vez somos menos" escuché decir al Padre Angel Espinoza refiriéndose a los sacerdotes. Las vocaciones al sacerdocio y a a vida religiosa están decayendo. Muchos fieles asisten en el tiempo del Catecismo de sus hijos y en cuanto hacen la Primera comunión no se les vuelve a ver. Muchos ya ni siquiera se casan.

Me he preguntado muchas veces qué pasa. Sinceramente es una situación que me duele porque a Dios se le debe todo el honor y toda la gloria. Si supieran lo que un sacerdote es, decía el Santo Cura de Ars, caeríamos de rodillas ante la misericordia de Dios.
Antes, se besaba las manos de los sacerdotes, porque ésas manos son dignas de tocar el Cuerpo de Cristo. No cualquiera puede hacerlo.

El sacerdote es un signo de la inmensa misericordia de Dios. Ni todos los millones de sacerdotes que existen alcanzan para reflejar el Corazón de Jesús por supuesto, pero han sido llamados por El para hacer llegar a las personas su Cuerpo y su Sangre contenidos en ésas pequeñas hostias y para hacerlo, los prepara. Porque El prepara a los que llama nos dice la Palabra de Dios

Los sacramentos limpian y sanan. Todos somos pecadores desde el vientre de nuestras madres, pero el Amor de Dios es tan inmenso que se ha quedado en el Santísimo Sacramento para el perdón de los pecados.
El mayor pecado es no aceptar a Dios en nuestras vidas. El pecado es alejamiento de Dios de quien procede toda bondad.

He visto cómo muchas personas acuden a templos protestantes o de hermanos separados que surgen como hongos. Cerca de mi casa hay varios. Ensenada está llena de ése tipo de lugares, de éso y de farmacias.
Llegan personas, levantan un templo en unos cuantos días y se vuelcan a las calles a "predicar" la Palabra de Dios, se paran en esquinas con libros o folletos para atraer a la gente a ésos templos. Como por ésos lugares, la gente anda a la corre y corre y ésos templos quedan cerca de su casa, les es más fácil meterse ahí que caminar a una iglesia católica que además tardamos años en construir.

A muchos de ésos templos acuden personas del otro lado, es decir mexiocamericanos o personas que trabajan o trabajaron en Estados Unidos. He visto cómo personas de mi misma familia asisten a ésos templos cuando vienen por acá y jalan a otros.

HAce 29 años que llegué por acá y yo misma acudí a uno de ésos lugares, pensando que era lo mismo, hablan de Dios, se llaman cristianos. Me ofrecieron ir a mi casa a orar y a darme curso bíblico. Confieso que era bonito, me sentía bien con ello.
Antes en CDMX una señora Testigo de Jehová iba a leerme y a comentar sobre la Bibia. La recibí cuando estuve en casa de mi abuelita y ella vivía en otro lugar, me había permitido vivir ahí mientras mejoraba nuestra situación. Lo hice porque cuando era niña, me daba pena que nadie les abría la puerta. Cuando pude hacerlo, lo hcie más por educación y pena por ellos que por otra cosa.

Cada semana, la señora iba y me leía. Pero cuando empezó con que quite ésos santos de la pared, con que la Virgen y el Niño Dios que mi abuelita tenía y a los que quería y a los que pedía, debía yo quitarlos, no volví a recibirla. Entonces supe porqué nadie les abría la puerta.

Pero cuando llegué por acá, venía "con media estocada" como se dice, me sentía sóla, traicionada, culpable y demás. Cuando recibí la invitación de que irían a mi casa a orar conmigo acepté, era más cómodo porque me levantaba a las cinco de la mañana, llegaba a mi casa del trabajo a las 6 de la tarde a ver a mis hijos, los sábados los usaba para ir al mandado y lavar la ropa y los domingos a pasear a mis hijos para que no se sintieran encerrados.

Así que el que fueran a mi casa era más cómodo. Ellos no eran Testigos de Jehová, sino cristianos y yo también. Me invitó mi jefa a un concierto de música cristiana y me gustó. Sinceramente pensé que eran miembros de la Iglesia.

Pero cuando fuí al templo invitada por una compañera del trqabajo, ya no me gustó tanto. No era una misa, no había sacerdote. Y peor, al terminar el servicio (así le llaman) una persona me dijo algo al oído, en no sé qué idioma porque no le entendí, pero no me gustó.
Empecé a darme cuenta que había muchos de éstos templos, que vecinos míos acudían a ellos, que ponían música a alto volúmen, que predicaban en los templos con bocinas, se escuchaba en todos lados. Me parecía una falta de respeto a las personas entrometerse en su vida de ésa manera.

Ahora sé que Dios no habla en el trueno, sino en el susurro de la brisa. Esos templos trataban de que todos oyeran sus prédicas con volúmenes altos y música estruendosa.
Además, varios vecinos que iban a ésos lugares, me atacaban, me robaban material que me habían regalado para construir mi casa, me robaban ropa del tendedero, no respetaban el terreno que yo cuidaba, pasaban como si fuera su casa. Tanto fué el acoso que me enfermé, tenía pavor. Mis nervios se alteraron, llegué a intentar suicidarme. No deseaba estar ahí.

Sinceramente creo que muchos tienen buenas intenciones, creen Dios de corazón, muchos realizan buenas acciones con buenas intenciones, pero otros que se dicen sus seguidores no buscan más que favores. Como digo, varios vienen del otro lado. Otros se acercan porque les atrae la música o por la comodidad de tenerlos cerca. Pero los que vivían cerca mío eran verdaderamente malos.

Mis primos intentaron llevarme a su pastor (así llaman a los dirigentes de ésos templos) no recuerdo lo que me dijo, recuerdo que oraron, me pusieron aceite, pero no sirvió de nada, otras personas me llevaron bálsamos o agua de siete templos y no sé qué cosas más. Cada secta tiene distintas costumbres de acuerdo a lo que su pastor cree.

Sólo cuando regresé a la Iglesia, cuando me confesé, cuando empecé a asistir a misa los domingos y a misa de sanación los lunes, empecé a cambiar. Desde entonces no he vuelto a pisar un lugar de ésos, empecé a querer conocer de mi fé.
He dejado de fumar, un vicio que tomé a los 13 años de edad, he dejado de tomar refresco de cola que llegué a tomar 2 litros al día, dejé de tomar taza tras taza de café, pero sobre todo, dejé de tener miedo, ése miedo tan atroz que me llevó a intentar suicidarme.

Empecé a entender porqué una mujer de mi papá que era muy devota, se alejó y se convirtió a Tetigo de Jehová. Son insistentes, lo visitan a uno y cuando está uno vulnerable se acercan de buena intención, pero ahora que conozco un poco más, veo que no interpretan bien la Palabra de Dios.

San Pablo dice "oran y no saben orar, piden pero no piden bien" Yo creo que éso sucede con nuestros hermanos separados. No piden a quien deben pedir de la manera en que deben hacerlo: como Cristo enseñó y en nombre de El. Pidiéndole al Padre.
Muchos de éstos hermanos separados no viven sacramentalmente y algunos se bautizan incluso bautizan a niños pequeños (cosa que la mayoría no hace), no celebran la Primera comunión porque no creen que la hostia sea el Cuerpo y Sangre de Cristo, no se confiesan, se casan pero no es un sacerdote en nombre de Jesús quien lo hace sino un pastor, no celebran misa sino un servicio en el cual el pastor da una prédica nacida de lo que piensa, no de las lecturas del día que llevan un órden, sino que toman de la Palabra de Dios o la Biblia la parte que ellos quieren.

Por supuesto no llevan el Calendario litúrgico. Leen la Biblia abriéndola donde sea, los cursos bíblicos los basan en la Biblia sí, pero no con un órden, sino a lo que el pastor propone o con la revista Atalaya o un libro que llevan como si fuera el catecismo.
La Biblia que leen 66 libros y no como la católica que tiene 73 libros.

Así que no, no son iguales. Son como la foto de boda de una persona, refleja un momento, pero no la razón por la que se casó la pareja o quien la casó, como la foto de la pareja que conocí, así como la ausencia de una foto de mis bisabuelos, no es signo de que no se hayan casado, sino que en ése tiempo, no se tomaban fotos las personas.
O como el sol que en la mañana calienta y en la tarde quema. No es igual aún siendo el sol

Pero si veo éso en los hermanos separados, también veo en los católicos que muchos ya ni siquiera oran, ni van a misa, ni se casan, se divorcian, adulteran, etc. etc.
Ya no sé qué es peor, los que oran mal, pero oran. O los que ni éso.
Se dice que creemos en Dios, pero no le creemos a Dios. Y que no le creemos a Dios se puede ver fácilmente, porque no hacemos lo que nos dice.
El padre también nos habló del ayuno, como dice la palabra de hoy que es bien clara sobre el ayuno que Dios quiere, que empecemos por nuestra propia familia con acabar con los yugos opresores o sea, que nos comportemos bien con los que nos rodean.

Y después nos preguntamos porqué parece que Dios no nos escucha como dice la Primera lectura.
Este tiempo de Cuaresma nos recuerdan los 40 días que pasó Jesús en el desierto donde se retiró para estar más cerca del Padre, sin ruido, en silencio. Y es un tiempo para reflexionar, para orar, para hacer penitencia o sea, ofrecer pequeños actos a Dios. Es un "retiro" anual.

Cada celebración en la Iglesia, cada día está dedicado a Dios, a Jesús; cada Sacramento está basado en la Biblia, cada creencia también lo está. El ritual del año litúrgico se realiza para dar Gloria a Dios. Se lee la Bibiia ordenadamente. Si se escucha diario la misa durante 3 años, se habrá leído toda la Bibia.

En la Iglesia se dan cursos de biblia, pero más bien para conoce de dónde, cómo, quien, cuando se escribió la Biblia y cuestiones así, se reflexiona sobre ella. Pero sí se escucha el sermón del sacerdote cada día habremos recibido el curso bíblico. Si se hace la Lectio divina, se habrá reflexionado sobre la Palabra de Dios.

 En fin. La Iglesia pone a nuestra disposición recursos para ayudarnos en el camino de la fé. Y lo hace por voluntad de Cristo, quien dió a Pedro las llaves del Reino diciéndole que lo que atara en la tierra sería atado en el cielo y lo que desatara en la tierra, será desatado en el cielo.

También le dijo "Fortalece a tus hermanos en la fé".
En base a éso, la Iglesia se encarga de dar los Sacramentos (que están basados en la Bibia), de dar recursos para fortalecernos en la fé, obedeciendo la voluntad de Dios, no por su propia iniciativa.

Antes, cada viernes de Cuaresma, mi abuelita no cocinaba carne y yo seguía la tradición por haberme sido enseñada por alguien tan querido, pero ahora sé porqué se hace. La Iglesia exenta del ayuno a las personas enfermas y a las personas mayores, pero aconseja realizar la abstinecia de carne éstos días como una forma de penitencia.

La Cuaresma también es una respuesta a lo que Cristo dijo:"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida", es por éso que también nosotros siguiendo el camino trazado por El, hacemos éste "retiro" durante 40 días. Retiro en donde se reflexiona, se ora, se hace limosna (o sea, actos de buena voluntad, de ayuda a los demás venciendo nuestras tentaciones.

Primera lectura
Isaías 58, 1-9

Esto dice el Señor:
“Clama a voz en cuello y que nadie te detenga.
Alza la voz como trompeta. Denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados.

Me buscan día a día y quieren conocer mi voluntad, `como si fuera un pueblo que practicara la justicia y respetara los juicios de Dios.
Me piden sentencias justas y anhelan tener cerca a Dios.
Me dicen todos los días: ‘¿Para qué ayunamos, si tú no nos ves? ¿Para qué nos mortificamos, si no te das por enterado?’

Es que el día en que ustedes ayunan encuentran la forma de hacer negocio y oprimen a sus trabajadores.
Es que ayunan, sí, para luego reñir y disputar, para dar puñetazos sin piedad.

. Ése no es un ayuno que haga oír en el cielo la voz de ustedes.
¿Acaso es éste el ayuno que me agrada? ¿Es ésta la mortificación que yo acepto del hombre: encorvar la cabeza como un junco y acostarse sobre saco y ceniza?
¿A esto llaman ayuno y día agradable al Señor?

El ayuno que yo quiero de ti es éste, dice el Señor:
Que rompas las cadenas injustas y levantes los yugos opresores; que liberes a los oprimidos y rompas todos los yugos; que compartas tu pan con el hambriento y abras tu casa al pobre sin techo; que vistas al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano.

Entonces surgirá tu luz como la aurora y cicatrizarán de prisa tus heridas; te abrirá camino la justicia y la gloria del Señor cerrará tu marcha.

Entonces clamarás al Señor y él te responderá; lo llamarás y él te dirá: ‘Aquí estoy’ ”.

Salmo Responsorial
Salmo 50, 3-4. 5-6a. 18-19

R. (19b) A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.
Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos,
y purifícame de mis pecados.
R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.

Puesto que reconozco mis culpas,
tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti sólo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo.
R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.

Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios
y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría.
Un corazón contrito te presento,
y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias.
R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.

Aclamación antes del Evangelio
Cfr Amós 5, 14

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Busquen el bien y no el mal, para que vivan,
y el Señor estará con ustedes.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 
Evangelio
Mateo 9, 14-15

En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?” Jesús les respondió: “¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán”.