Figuras imperfectas en círculos imperfectos

Por Laura Aguilar Ramírez


Siguiendo con la metáfora de un triángulo inscrito en un círculo, viendo a Dios como Principio y fin, es decir, eterno. Y viendo al hombre creado por El, como un triángulo inscrito en ése círculo, podemos llegar a ver que Dios creó al hombre "perfecto", porque sólo lo perfecto puede estar dentro de lo perfecto.

Adán fué perfecto. Fué hecho para vivir eternamente, dotado de muchos dones. Su mujer, Eva, tomada de él, era por lo tanto, hecha de la misma materia.
Entonces, cómo cayeron, porqué fueron arrojados del Paraíso?
Como un castigo? No. El castigo fué estar lejos de Dios. El castigo nació como consecuencia del mismo pecado, no como un castigo impuesto por Dios.
Tanto es así, que Dios envió a su Hijo para la revindicación de la humanidad. Cristo se hizo hombre en el vientre de una mujer, mujer elegida por el Padre, pero mujer.

Cristo es llamado "el nuevo Adán" y la Virgen María "la nueva Eva". Es decir, la revindicación de la humanidad, el perdón de los pecados se hizo hombre tal y como Dios creó al hombre: perfecto. Nacida de una mujer perfecta. Con la perfección que se puede tener como humanidad: ser inscrito en el círculo perfecto que es Dios.
Sólo Dios es perfecto: eterno y bien supremo.
El hombre y por lo tanto, su mujer, sólo podemos aspirar a ser triángulos inscritos en ése Bien.

Esto fué lo que no le gustó a Eva, quien escuchó a la serpiente que representaba al mal. 
Y qué fué lo que motivó a Eva a pecar? El mal le dijo que serían como Dios.
Fué su deseo de suplantar o de equipararse a Dios lo que la hizo caer.

Y después le dió a Adán, quien comió también.
Si Adán no hubiera comido, la caida no hubiera sobrevenido. Si hubiera rechazado la oferta de su mujer a comer del fruto que Dios había prohibido, otra sería la historia.

Todo ésto podemos "aterrizarlo" a nuestra vida. Podemos ver que también nosotros hemos sucumbido ante el querer ser como... como nuestra madre, como nuestro padre o tomar el lugar de algún hermano en el seno de nuestra familia.

Podemos verlo cuando fallece la madre o el padre de familia. Al son de "muerto el rey, viva el rey" alguien toma su lugar o pretende tomar su lugar.
Algunos hasta intentan reformar todo y éso puede llevar a deformar todo. Porque una cosa es renovar la casa de los papás y otra, derribar la casa de los papás para edificar otra de ella.

Una cosa es continuar con tradiciones familiares de generación en generación como recuerdo de y en nombre del padre o la madre que pusieron a alguien en su lugar. Y otra, querer derrumbar tradiciones familiares porque no nos gustan.

Normalmente el padre o madre de familia nombra un heredero o encarga a alguno una tarea. Y lo comunica a los demás. Como cuando se hace un testamento para repartir los bienes materiales, pero también cuando se apoya en algún hijo casi siempre. Al morir, algunos hermanos no reconocen ése acto de los padres.

Son éstas situaciones, las que normalmente llevan a las familias a desunirse y a alejarse unos de otros.
Y una casa dividida, no sobrevive.

Y vemos entonces, divorcios, pleitos entre hermanos, pleitos por herencias. Incluso hemos visto que aunque haya testamento, son desconocidos por algunos, alegando "incompetencia mental" de los padres.

Por éso, en éstas fechas de reflexión, oro para que nuestras familias se mantengan unidas. Y sólo conosco una manera: la de la Virgen y la de Cristo que eran obedientes.

Obedecieron a Dios. Lo que no hicieron Adán y Eva.
Creyeron en Dios, y le creyeron a Dios. Lo que no hicieron Adán y Eva quienes le creyeron más a la serpiente que a Dios quien les había dicho: "si comen de ése árbol, morirán"
Resistieron a la tentación y al tentador que nos ofrece tanto y con tan poco esfuerzo, y por lo tanto, es muy bella su tentación.

La Virgen María fué elegida para ser la madre del Hijo de Dios siendo prometida, no casada aún.
Podía ser rechazada por su prometido. Podía ser acusada de adulterio. Podía ser apedreada si decía que estaba embarazada sin conocer varón. O acusada de hechicera o bruja.

Cristo fué hombre normal de su tiempo, pero oraba mucho. Evangelizó, hizo discípulos, llevó la cruz, fué traicionado y nunca desconoció al Padre.

La Virgen María, pudo sentirse "grande" y exigir ser tratada como reina, en lugar de vivir normalmente.
Cristo pudo exigir ser servido sabiendo que era Hijo de Dios, en lugar de vivir normalmente.
No se ensoberbecieron al ser lo que eran. Eran humildes y mansos.

Yo puedo imaginar a la Virgen, al quedar primero viuda y después de ver morir a su hijo amado en la cruz, todavía tuvo que seguir a Juan a quien Cristo le dijo: "he ahí a tu madre" y a ella "he ahí a tu hijo".

Después de vivir sujeta primero al templo. Después a José su esposo ante los hombres. Después a Jesús, su hijo, fué sujeta a Juan que ni de su familia era. Ella decía "hágase en mí según tu palabra". Era la humildad misma la que hablaba por su boca.

No puedo decir que fuera una mujer "empoderada" como se entiende en la actualidad. Aunque era poderosa. Ante su pedimento, Cristo hizo su primer milagro.
No puedo decir que fuera una mujer rica como se entiende en la actualidad. Aunque era rica en amor y en paz y nunca le faltó nada.
No puedo decir que fuera una mujer con muchos estudios. Aunque era sabia, con la sabiduría que nace del corazón.
No puedo decir que fuera una mujer ilustrada ya que "los viajes ilustran". Aunque viajó a otra ciudad siguiendo a Juan.

En la actualidad, muchas personas se mantienen alejadas de Dios, escuchando lo que el mundo dice. Las personas que vivimos tratando de seguir a Dios, de creer en Dios y creerle a Dios somos vistas como "raras", "fanáticas" o por lo menos nos dejan vivir a nuestro gusto, pero no nos escuchan. Porque no vivimos como ellos.

En la actualidad, muchas personas no asisten a misa o no oran o no se acercan porque "Dios está en todas partes" y piensan que por lo tanto también en mi casa, ignorando que Cristo dejó a vicarios o sea, personas que en su nombre dan los sacramentos que El instituyó.
Otras, escuchan la palabra de Dios que les es llevada a sus casas. Y creen que con éso es suficiente.
Otras, piensan que como son buenas personas y no matan, no roban, no mienten, con éso es suficiente. Olvidando que Cristo nos pidió honrar a Dios en todo momento y en todo lugar y pedir en su nombre.

En fin. No basta creer en Dios, sino creerle a Dios. Y tampoco basta creerle a Dios, sino hacer lo que El nos dice, lo cual no es sencillo sin su ayuda.

Le pido a Dios que mantenga nuestras familias unidas en la Esperanza, en la Fé y en la Caridad. Se lo pido en nombre de Jesucristo, Redentor nuestro. Amén.

Somos en la actualidad, incluso siendo cristianos, como figuras geométricas diversas. De ése triángulo perfecto inscrito en el círculo perfecto, se han ido formando distintas figuras: desde triángulos diferentes hasta polígonos distintos con más o menos aristas, dentro de círculos que ya no son siquiera círculos, sino figuras redondeadas.

Pero algo nos mantiene unidos entre nosotros: el Amor a Cristo

Le pido a Dios nos mantenga unidos también en la Fé y en la Esperanza.
En la fé de Cristo como El la enseñó.
En la esperanza de la Resurrección de Jesús para vivir en el Amor de Dios