En éste tiempo del año en que se acerca la Navidad. Emmpezamos mañana el Adviento. Acabamos de terminar el Año litúrgico del Ciclo B con la celebración de Cristo Rey.
El Adviento es una época de reflexión, porque es la preparación para recibir a Cristo Jesús en su Nacimiento. No tiene una fecha especial, puede empezar en Noviembre o en Diciembre. Dentro de ésta época de Aviento, nos auxilia San Juan Bautista, el Profeta Isaías para nuestras reflexiones. Dentro de ésta época tanbién encontramos la Advocación de la Virgen de Guadalupe, pienso yo que no es coincidencia que se apareciera en Diciembre, pues es la Virgen en el último tiempo de su embarazo, como se describe en el Apocalipsis.
El Adviento termina el 24 de Diciembre, que no es Navidad, sino la Víspera de Navidad. Navidad se celebra el 25 de Diciembre ya que Cristo nació en la noche. Nos dice Jesucristo en SAN JUAN 8:12
Una vez más Jesús se dirigió a la gente y dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida.. Y podemos leer en Lucas 2:1-20, Mateo 1:18-2:12 que los ángeles anunciaron a los pastores con cantos que había nacido el Salvador. Los pastores se asombraron porque la oscuridad de la noche de repente se llenó de luz.
8 En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche.Puedes imaginarte la emoción de ésos pastores que contemplaron ésa maravilla? Les dijeron también:
9 De pronto, se les apareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, 10 pero el Ángel les dijo: «No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo:
11 Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor.
12 Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre».Eso es lo que celebramos en la Navidad, es por éso que tratando en un vano esfuerzo, imitar ésa luz en nuestros hogares poniendo un árbol con luces, colocamos luces en los techos o en las ventanas, porque todo se iluminó con la luz ésa noche. Y cómo no iba a ser así si nació el Hijo de Dios, se hizo hombre naciendo como hombre del vientre de la Virgen.
13 Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:
14 ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él».
15 Después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos a Belén, y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha anunciado».
16 Fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre.
17 Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño,
18 y todos los que los escuchaban quedaron admirados de lo que decían los pastores.
Ya después hemos ido aumentando adornos: animales, representaciones de personas, etc. etc. Pero lo principal es el Nacimiento o Belen en donde representamos para recordar ése momento en que Dios se dignó manifestarse al mundo haciéndose hombre. En el pesebre que es una especie de estable para alimentar animales nació Jesús y por lo tanto, colocamos un pesebre con una imágen de la Virgen, de San José y de Cristo recién nacido.
Afuera colocamos pastores, ovejas Y más atrás colocamos a los Reyes Magos que llegaron con 3 regalos para el Niño Dios: incienso, oro y mirra. Cada uno llevaba un regalo distinto. Incienso para adorarlo como Dios, oro para adorarlo como hombre y mirra que es una especie de perfume que se usaba para ungir a los difuntos, para representar su mortalidad.
Arriba del pesebre se coloca un ángel.
Se colocan en ése órden porque Cristo se manifestó primero a su Madre, la Virgen, a su padre putativo (es decir, nombrado por Dios Padre para cuidarlo). Con su nacimeinto, fueron los primeros que se iluminaron con su luz.
Después se colocan los pastores con sus ovejas, pues a ellos se les anunció el Nacimiento por medio de los ángeles.
Y al último se colocan a los Reyes Magos porque ellos no llegaron la noche que nació, sino después. Ellos venían en camino, porque vieron en las estrellas que sucedería una conjunción de astros y que en un sitio de Israel sería más visible. Los Reyes magos no eran reyes ni magos en realidad. Eran astrónomos es decir, estudiaban los astros. Y no eran reyes, sino que así se nombraba a los Sabios en ése tiempo.
Ellos no vinieron a adorar a nadie, sino a ver un fenómeno astronómico, pero en el camino se les apareció un ángel que les dijo lo que en realidad sucedería: nacería el Rey, nacería el Mesías. Y los reyes magos no vivían juntos, sino que cada uno en su lugar de orígen vieron el mismo acontecimiento y se dirigieron al lugar. En el camino, se encontraron. Por éso se les representa en un elefante, en un camello y en un caballo, que eran los medios de transporte en sus comunidades.
Y también por éso los recordamos el 6 de Enero. Ellos traen juguetes a los niños en ésa fecha. 3 regalos, cada uno uno diferente. A Cristo no le trajeron juguetes precisamente, pero en la actualidad les traen juguetes y dulces porque quieren ver a los niños tan felices como los pastores estuvieron al saber del Nacimiento de Jesús.
Entonces Santa Claus?
Se llama Santa Claus por la adaptación de "Sinterklaas", el nombre holandés de San Nicolás. Cuando los inmigrantes holandeses llegaron a Nueva York, honraban a "Sinterklaas", y esta tradición se popularizó en la cultura estadounidense, donde el nombre fue evolucionando fonéticamente hasta convertirse en "Santa Claus".
Origen histórico: La figura de Santa Claus tiene sus raíces en San Nicolás, un obispo del siglo IV conocido por su generosidad y sus regalos a los necesitados.
Transición a Estados Unidos: La tradición llegó a América con inmigrantes holandeses, que llamaban a San Nicolás "Sinterklaas". Adaptación cultural: A principios del siglo XIX, el escritor estadounidense Washington Irving adaptó el nombre para su "Historia de Nueva York", simplificando la pronunciación.
Popularización: El poeta Clement Clarke Moore ayudó a popularizar la imagen moderna en su poema de 1823, y el caricaturista Thomas Nast consolidó la apariencia que conocemos hoy en día a través de sus ilustraciones.
A Santa Claus se le dice también "Papá Noel" porque el nombre proviene de la expresión francesa Père Noël, que significa "Papá Navidad". Esta denominación se popularizó en España y América Latina, mientras que el nombre "Santa Claus" tiene su origen en la adaptación anglosajona del nombre holandés Sinterklaas (San Nicolás).
Origen francés: El nombre se basa en la figura del Père Noël de Francia, quien es el "padre de la Navidad".
Influencia holandesa: La tradición llegó a Estados Unidos a través de los migrantes holandeses, quienes lo llamaban Sinterklaas. De esta pronunciación holandesa surgió el nombre "Santa Claus" en la cultura anglosajona.
Popularización en el mundo hispanohablante: En países de habla hispana, el nombre francés "Papá Noel" fue el que se adoptó y se volvió más común para referirse al personaje.
Como ves, Santa Claus o llamado Papa Noel en otros lugares, es en realidad San Nicolás, un obispo del Siglo IV llamado San Nicolás de Bari nacido en Patara Turquía el 15 de marzo de 270 y fallecido en Mira, Turquía el 6 de diciembre de 343.
Debido a los numerosos milagros atribuidos a su intercesión, también se le conoce como Nicolás el Milagroso (Νικόλαος ὁ Θαυματουργός, Nikólaos ho Thaumaturgós). San Nicolás es el patrón de marineros, comerciantes, arqueros, ladrones arrepentidos, adolescentes, cerveceros, prestamistas, solteros y estudiantes en varias ciudades y países de toda Europa. Su reputación evolucionó entre los piadosos, como era habitual en los primeros santos cristianos, y su legendario hábito de hacer regalos en secreto dio origen al modelo tradicional de Santa Claus (San Nicolás) a través de Sinterklaas.
Santa Claus por tanto no existió como se le conoce ahora. El Obispo San Nicolás de Bari, se dice que era hijo de padres cristianos de posición acomodada, que viajó a varios lugares antes de ser nombrado Obispo. Su fama se extendió porque era muy noble, era dadivoso y piadoso. Auxilió a jovencitas, a jóvenes necesitados, a parejas con necesidades, pero lo hacía de forma furtiva por su gran humildad, no deseaba reconocimiento.
La costumbre de poner botas navideñas nace de una ocasión en que uan pareja necesitaba dinero y el Obispo enterado de su necesidad, colocó una cantidad en el calcetín de la joven. En ése tiempo, los calcetines se ponían arriba de la chimenea para que se secaran de la nieve con que se mojaban. Después de la muerte de sus padres, Nicolás heredó una gran fortuna que puso al servicio de los necesitados, según la hagiografía escrita por San Metodio, arzobispo de Constantinopla.
Al morir sus padres, repartió toda su fortuna entre los pobres y se fue a vivir a Mira (Anatolia, actual Turquía)
San Nicolás de Bari murió el 6 de diciembre del año 343 en Mira, pero sus restos descansan en la ciudad portuaria italiana de Bari, pues allí fueron a dar después de que fueran sacados de Turquía tras la conquista musulmana. Tras su muerte se convirtió en el primer santo no mártir en gozar de una especial devoción en Oriente y Occidente. Multitud de relatos milagrosos aparecieron sobre él, desfigurando, a veces, su eminente carácter práctico y sencillo. Por éste hecho se llama de Bari, por la ciudad italiana donde están sus restos, aunque él en vida ni siquiera conoció Italia.
Como ves, San Nicolás no repartía juguetes y menos en Navidad. Repartió entre los pobres la fortuna heredada y lo hizo durante su vida no en una fecha específica. Aunque por supuesto quería y cuidaba a los niños, ayudaba a adultos necesitados, y como Obispo por supuesto evangelizaba a todos, dando predilección a ladrones, prestamistas y demás pecadores.
Es muy bonito ver las películas llenas de nieve, regalos y demás, pero no son más que películas nacidas de la imaginación de dibujantes y cineastas que quisieron reproducir la vida de éste personaje. Poco a poco se fué deformando hasta llegar a lo que actualmente conocemos por Santa Claus.
Podemos ven entonces que San Nicolás de Bari tampoco es el papá de la Navidad o Papa Noel como se le conoce en Francia y otros lugares, porque no viene sólo en Navidad. O sea, en Francia no se le llamó Papa de la Navidad porque él diera nacimiento a la Navidad, sino porque llevados por el ejemplo de otros, empezaron a celebrarlo en Navidad. Y lo llamaron papa porque es la palabra para decir "padre" y recordemos que a los sacerdotes les llamamos padre los católicos y Francia era y es católica, ya que ellos nos hacen nacer en la fé por medio del Bautismo, nos sostienen en la fé como un buen padre sostiene a sus hijos. Como San Nicolás era Obispo y por lo tanto, sacerdote se le llamaba papa o padre.
Podemos ver entonces que los Reyes Magos existieron y existen. Viven en el cielo junto a Cristo Jesús.
Que San Nicolás de Bari existió y existe. Vive en el cielo junto a Cristo Jesús y no en el Polo Norte.
También podemos ver que los Reyes Magos conocieron a Cristo recién nacido, que les fué anunciado alguien a quien no conocían, que no eran judios siquiera y por lo tanto, desconocían que el Mesías vendría. Por éso preguntaron a Heródes por el Rey que nacería, cosa que inquietó a Heródes.
También podemos ver que a San Nicolás de Bari no le fué anunciado, sino que él imitó a Cristo Jesús, siguió a Cristo Jesús, hizo lo que Cristo Jesús dijo: "reparte lo que tienes entre los pobres y sígueme".
Por lo tanto, San Nicolás ni siquiera estaba en la Navidad o Nacimiento de Jesús, ni los Reyes Magos tampoco.
Los Reyes Magos llegaron un poco después y San Nicolás de Bari algunos siglos después.
Es muy bonito recibir regalos en Navidad, pero podemos ver que el verdadero regalo es el Nacimiento de Jesús, que la luz que trajo al mundo con su venida y que cada año renace en nuestro corazón, iluminando la oscuridad, .... permanece siempre con nosotros en la Sagrada Eucaristía y es el verdadero regalo.
El hecho de darnos regalos en Navidad nace de ése amor que El inspira, de la alegría que su venida nos trajo a la humanidad y que queremos compartir con otros. No es un acto obligatorio llenarnos de regalos, sino compartir nuestra alegría.
Regalar a los niños el 6 de Enero es bello, porque imitamos a los Reyes Magos con ello y en nombre del Niño Dios que comparte con nosotros desde antes de su nacimiento.
Que ésta Navidad renazca Cristo en nuestros corazones, nos llene con su luz, con su amor y nos guíe con su Espíritu Santo para que su luz nos dure todo el año.
El hecho de darnos regalos en Navidad nace de ése amor que El inspira, de la alegría que su venida nos trajo a la humanidad y que queremos compartir con otros. No es un acto obligatorio llenarnos de regalos, sino compartir nuestra alegría.
Regalar a los niños el 6 de Enero es bello, porque imitamos a los Reyes Magos con ello y en nombre del Niño Dios que comparte con nosotros desde antes de su nacimiento.
Que ésta Navidad renazca Cristo en nuestros corazones, nos llene con su luz, con su amor y nos guíe con su Espíritu Santo para que su luz nos dure todo el año.
Que el ejemplo de San Nicolás nos lleve a imitarlo, ayudando a personas necesitadas y que al igual que él lo hagamos todo el año, no sólo en Navidad. El hizo lo que Cristo dijo al joven rico: repartió sus bienes entre los pobres, pero también su amor, su generosidad, su nobleza y su sostén.
Eso es finalmente lo que hacemos los cristianos: seguir a Cristo Jesús. Lo hicieron los santos que ya gozan en el cielo y nosotros debemos seguir el ejemplo de ésos santos.
