Pedida de mi mano y mi boda civil

Por Laura Aguilar Ramírez

Nota: la foto no es de mi pedida de mano No sacamos fotos. Ni se acostumbraba hacerlo

Siguiendo con mis recuerdos, ésta vez me gustaría compartir sobre el dia de mi boda. Realmente todos los acontecimientos fueron algo que pasó tan rápido que no sentí que lo estuviera viviendo. No era así como deseaba mi boda.

De hecho, habíamos pensado realizarlo en Agosto, en tiempo de vacaciones escolares. Estábamos en 4to. semestre de Bachillerato. Teníamos 20 y 22 años.
Normalmente se está en Bachillerato o en Preparatoria cuando se termina la secundaria y se tienen de 15 a 18 años. Pero yo entré a trabajar a los 15 años... bueno, poco antes de cumplirlos. Terminé la secundaria a los 13 años, entré a Trabajo Social. A los 14 años estudié Programación de computadoras 5 meses y 2 meses de Secretariado en español. Como he comentado, fué una época de búsqueda.

Desde pequeña, había decidido ser maestra. Al terminar la Secundaria le dije a mi abuelita, pero me contestó que era una carrera cara y no tenía dinero para ello. No tenía otra opción, no había pensado en estudiar algo distinto. Así que mi abuelita decidió entrara a Trabajo Social. Sólo estuve el primer año y no continúe. Pasaron a ofrecer estudiar computaación y me pareció bien, puesto que ya había estudiado Secretariado en la Secundaria Técnica. Pero... ya no pude seguir por juntarme con quien no debía y hacer lo que no debía. (irme de pinta a Cuernavaca, jeje todo un día) Mi abuelita decidió que no iba a pagar para que fuera una.... mala mujer.

Así que aunque era algo que me gustó y tenía facultades, tuve que dejarlo. Después mi tía me dijo que estudiara Secretaria Bilingue y me pareció bien, para complementar, pero tampoco seguí pues mi tía me pidió dinero prestado de la colegiatura y ya no pudo pagarme. Así que viendo un día el programa de "Operación convivencia", salió una initación para trabajo de cambaceo. Yo ni sabía qué era éso, pero fuí.

Resulta que me tomaron como auxiliar de oficina en lugar de vendedora de casa en casa (que es lo que singnifica cambaceo). Ese fué mi primer trabajo. Era en oficina, que había estudiado desde 4to. año de primaria en el internado y después 3 años en la Secundaria que como era técnica, se llevaba como taller y se salía con los conocimientos necesarios.

Creí que sería mi trabajo para siempre, jeje. Pero conocí a mi hermano a los 17 años y como él quería estudiar, nos apuntamos juntos a estudiar Bachillerato con especialidad en contabilidad. Me parecía bien, puesto que ya llevaba 3 años trabajando en oficina y conocía el ambiente y sabía que contabilidad era buena.

Ahí conocí a mi esposo. Era compañero de salón, pero ni lo había visto. Yo pertenecía al grupo "popular" por decirlo de alguna manera. Me conocían los maestros y tooodo el salón por ello. Como era muy buena estudiante, participaba mucho en clases. Sólo había una chica mejor que yo, pero como era muy tímida, no se juntaba con nadie. Vivía como aislada de todos.

Desde la entrada, me junté con dos muchachas y un chico llamado Carlos. Y por ello, nos conocían como "los ángeles de Charlie", como una serie de televisión de ése tiempo. El apodo nos lo puso un maestro al que estimaba mucho.
Yo era la guerita jejeje. Más por el color de cabello que por el de mi piel. Verónica y Lupita eran las otras dos. Siempre andábamos juntos. Bueno... hasta el segundo semestre en que Carlos y Verónica se casaron y dejaron la escuela. 

Quedamos Lupita y yo. Ella empezó a andar de novia de otro compañero y nos juntamos con su grupo. Era un buen grupo. Buenos amigos. Yo era la más aplicada, por supuesto jeje. Eso de la escuela siempre se me dió bien. Tenía media beca y de alguna manera, auxiiiaba a mi grupo. También ayudé a otros compañeros a repasar las clases.

Mi esposo se juntaba con el grupo de atrás. Yo con los de adelante. Así que ni lo habia visto. En el segundo semestre se acercó a Lupita y aún me pregunto cómo es que terminamos juntos.

Lupita me propuso ir en pareja al cine. Ella con su novio y yo con el que ahora es mi esposo. Como digo, ni lo habia visto antes de ése día. Era muy callado. De su grupo, sólo conocía a Judith que era bien alegre y pasaba por todo el salón hasta atrás donde se sentaban, moviéndo todo el esqueleto, jajaja. Le llamaban "la licuadora". Después conocí a Carmen, a Melesio y a Chac que eran parte de su grupo.
Total, que fuimos al cine y desde ahi me empezó a llevar a la casa y terminamos como novios.

Pero... yo nunca mezclé el placer con el deber. Era una regla que tuve en la escuela y en el trabajo. Me la establecí en mi primer trabajo y mi primer decepción. Ahí tuve un novio y una gran decepción.
Así que mi esposo y yo, teniamos nuestro propio grupo. El se juntaba con el suyo, yo con el mío y a la salida nos ibamos juntos. Me llevaba a mi casa y se iba a la suya, en una verdadera excursión ya que vivímos de polo a polo.

Alguien me dijo alguna vez cuando le pregunté donde conseguir un novio, que en la escuela o en el trabajo eran los mejores lugares. Y encontré a mi primer novio en el trabajo. Y no fué buena idea.
Así que mis relaciones con mis compañeros eran sólo éso: compañerismo.
Deseaba acabar el Bachillerato. No pensaba en la Universidad. Nunca me gustó hacer planes tan a futuro.
Ni siquiera había pensado en el matrimonio. Pero sí deseaba ser mamá. Eso lo tuve muy claro desde niña.
Después de mi primer decepción, pensé en ser madre soltera, jeje.

A pesar de ser muy sociable y relacionarme con casi todos los compañeros del salón, no pensaba en tener novio y menos en la escuela.
Yo estaba segura de mí, jeje. Con lo que no contaba es que la carne es débil

Y en cuarto semestre, salí embarazada. Nos casamos en Abril. Dejé la escuela porque al saber que estaba embarazada, en el trabajo empezaron a presionar. Y dejé el trabajo y ya no pude pagar la escuela. Terminé el cuarto semestre, pero ya no regresé para el quinto

Mi esposo siguió estudiando. Mi abuelita nos ayudaba con la comida. Mi esposo pagaba su escuela, la renta y demás gastos. La comida la ponía mi abuelita. En la mañana, después de terminar mi quehacer me iba a su casa que estaba cerca. Ahí le ayudaba con el quehacer y me hacía cargo de los hijos de una tía que se fué a Estados unidos porque su marido tomaba mucho y dejó el trabajo por ello. Era alcohólico y terminó sus días prácticamente en la calle.

Así que mi abuelita se hizo cargo de sus cuatro hijos mientras. Y yo le ayudaba con ellos, con la tarea, con verlos, etc. Desayunaba con ella, comía y me ponía cena para mi esposo y para mí. Ella fué siempre mi angel guardían, mi ayuda en todo momento.

Rentamos un departamento muy nice, en un lugar muy nice. Pero muy caro, jeje. Y al dejar el trabajo, ya no pudimos pagarlo.
Así que una tía, hermana de mi abuelita nos rentó una vivienda. Era más barata, cerca de la familia, en un barrio bonito y tranquilo. Ahí nació y murió mi hija.

Ya me fuí muy adelante, jeje. Retrocediendo al momento en que nos enteramos de mi embarazo. Me dí cuenta en seguida, porque siempre fuí muy regular en mi menstruación. Se lo dije. Y su respuesta fué que nos casaríamos.

Como dije antes, habíamos pensado en casarnos en Agosto. Teníamos un año para organizar la boda. Pensamos en la iglesia que nos gustaba, en donde haríamos la reepcion y cosas así, pero tuvimos que acelerar todo.

Ni fué en la iglesia que queríamos, menos en el lugar donde deseábamos.

Yo no me atrevía a decirle a mi abuelita. Sabía que sería un gran dolor para ella. Mi hermana y mi tía habían salido embarazadas antes del matrimonio y ella siempre me vió como alguien especial y diferente.
Fuimos a ver a mi hermana y se alegró mucho. Más porque estaba embarazada y era igual que ella, que por el hecho de que sería mamá. Hasta ése momento, siempre hubo de su parte cierto alejamiento hacia mí, porque mi abuelita me prefería sobre ella. Yo no hacía nada especial para ser su preferida, pero lo era. Asi como de otros familiares. Tal vez sería porque era tranquila, estudiosa, ayudaba a las personas, era obediente y me llevaba bien con mis vecinitas.

Asi que lo tomó como "que se cayó del pedestal". Nos acompañó a casa de mi abuelita. Iba feliz. Iba como con un trofeo a restregarle en la cara que su niña bonita era igual
Mi esposo empezó a hablar, pero le daba vueltas y vueltas. Yo estaba callada, pensando sólo en el dolor de mi abuelita. Mi hermana no se aguntó más y se lo soltó de un golpe: "que está embarazada".

Los ojos de mi abuelita se aguaron y los de mi tía también. Eso me dolió mucho. Fué la primera vez que ví a mi abuelita llorar. Supongo que lo habrá hecho muchas veces, pero no lo hacía delante de nadie. Mi esposo quedó de que irían sus papás a pedir mi mano.
 
Otro que se alegró mucho fué Don Pedrito. También él lo tomó como "se cayó la nena". Ya he comentado que le gustaba ver cómo me asustaba. A pesar de que mi abuelita me dijo una vez que él me quería mucho, yo sabía que no era así. Cuando estabamos sólos, me miraba con  ojos distintos a cómo lo hacía cuando mi abuelita estaba presente.

Se acercó a mi esposo y lo besó en la cabeza. A mí me dieron ganas de vomitar. Como he dicho, él era homosexual, entre otras cosas que no me gustaban de él.

Pedida de mano
La pedida de mano de mis tiempos, no era igual que la de éstos tiempos. Ahora se acostumbra que el novio le pide a la novia ser su esposa e inventa modos originales para hacerlo.

Antes, la pedida de mano era el momento en que los padres del novio iban a casa de los padres de la novia a pedir a la muchacha como esposa de su muchacho. A veces era el momento en que se conocían los padres de cada uno, como en mi caso. 

Era un momento formal. Era el momento en que se realizaba el compromiso. Era bonito.
Para mí, mucho más bonito que ahora en que sólo se lleva a cabo entre la pareja, sin involucrar a los padres y familiares.

En otros casos, se reune toda la familia: padres, tíos, primos, etc. Como en el caso de una sobrina mía  Eran costumbres de pueblo, que como tales, son hasta despreciadas en el mundo actual.

De hecho, mi abuelita preparó comida especial para sus consuegros, como hacía en ocasiones especiales  Ella acostumbraba preparar mole y arroz.
Ah, pero que mole!!!

Lo preparaba de manera tradicional.
Empezaba a comprar los ingredientes con tiempo, porque algunos eran caritos para ella, como las almendras, pasas, ciruelas pasas y cacahuates. 
Cuando tenía todo listo,  acudía al molino del pueblo a que se lo molieran. Y cuando dejaron de prestar éste servicio, ella misma lo molía arrodillada ante un metate. Iba poniendo las especies, los chiles y los demas ingredientes poco a poco hasta obtener el mole.

El pollo o guajolote tampoco lo compraba en la pollería, sino que iba a Jamaica o a la Candelaria a comprar uno vivo que ella misma sacrificaba. Lo tenía en la casa unos días, lo alimentaba con almendras, cacachuates y comida especial para que tuvieran mejor sabor. Dependiendo de las personas, compraba más de uno.

El mole no era un plato que cocinara seguido como ahora se hace.. Era un plato de fiesta. Realmente de fiesta.

El arroz de fiesta, tampoco era como el de ahora. Lo preparaba con zanahorias, chícharos, chile ycilantro. Usaba caldo de pollo, no el polvito que venden ahora. Y lo ponia a remojar en agua tibia, después lo colaba y lo ponía a secar al sol.

Y eso fué lo que preparó para la pedida de mi mano.

En Febrero fueron los papás de mi esposo a la casa.
Ese día, me esmeré como nunca en limpiar todo. Cosa que no era fácil, porque a mi abuelita no le gustaba que le moviera sus cosas. Por mí, hubiera tirado la mitad de sus trastes y quitado la mitad de los muebles y cuadros para pintar y hacer la casa más bonita y alegre.. pero tuve que contentarme con limpiar bien, con poner flores donde pude y donde me dejó.

Mis suegros llegaron muy formales. Yo los conocí en los XV años de una prima de mi esposo que es su ahijada, ya que fué su padrino de XV años. Fué la primer reunión o fiesta a la que fuí y estaba toda la familia: padres, hermanos, tíos, sobrinos, primos, etc. etc. Ahí, mi esposo ni me presentó con sus papás y hermanos, sólo con su abuelita y el primo que recibía a la gente en la entrada.

Los conocí después en Navidad cuando había ido a su casa. Me encantó la Navidad con ellos. Fué la primer Navidad en familia. Todas las navidades anteriores eran todo, menos Navidad. Desde entonces, es mi época preferida.

Mi esposo llego muy trajeado. Y yo estrené vestido.

Mi suegra, como siempre, muy alegre y sociable. Mi suegro, muy formal y responsable. Se decidio que nos casáramos lo más pronto posible. Mi suegra dijo que como tenía una gran familia, deseaba se hiciera una recepción. Yo me tragué mis palabras, cosa que antes no hubiera hecho. Me sentía avergonzada.
Yo no deseaba recepción. Sabía que no habia mucho dinero para fiestas, pero mi esposo no dijo nada. Y me callé.

Mi abuelita dijo que nos casáramos por la iglesia. Cosa que tampoco deseaba. Porque creo realmente en Dios y me sentía avergonzada. Deseaba haber llegado de blanco a mi boda, no embarazada. Para mí, era importante el matrimonio por la iglesia. Desde niña tuve fé, quería mucho a la Virgen. Y no quería casarme embarazada por la Iglesia, pero mi abuelita que me conocía bien, dijo que lo hiciera, que estaba bien. Ahora entiendo que así era, pero yo lo acepté más porque lo dijo ella, que porque lo creyera.

Asi que pasaron a hablar de la comida y demás. Decidieron lo que se iba a dar de comer: hojaldras de mole y ensalada rusa como sugirió mi suegra. Eso era muy chic entonces, aunque lo dudes jeje.
A mi abuelita le hubiera gustado más el mole tradicional con arroz y frijoles. Y a mí también. Pero como a mi abuelita le importaba más que nos casáramos por la Iglesia, cedió en lo de la festejada.

Quedaron que mi abuelita haría el mole (que era su especialidad y le quedaba riquísimo) y mi suegra pondría las hojaldras que vendían muy sabrosas cerca de la casa de su mamá. De la ensalada rusa nos encargaríamos mi esposo y yo. La ensalada rusa no es más que ensalada de pollo desmenuzado, zanahoras, papas y chícharos cortados en cuadritos y cocidos. Se mezcla todo con mayonesa y crema, se adereza con sal y sal de ajo.
En ese tiempo estaba de moda.

Jejeje. Ellos decidieron el menú y demás, pero nosotros pagamos el salón, la iglesia, el vestido, la bebida, los arreglos y demás.

La boda por el civil se hizo en la Delegación cercana a la casa de la abuelita de mi marido, según habían decidido en la pedida de mano. Supuestamente la boda civil va de parte de la familia de la novia, pero ellos eligieron el lugar. La fecha fué de acuerdo al calendario de la delegación. Tampoco lo elegimos nosotros. Nos casamos en Marzo por el civil.

Mi padrino de primera comunión que vendía ropa, me vendió un vestido blanco que a mí me gustó porque era sencillo. Mi esposo pasó por mí, a casa de mi hermana. 

Fué muy sencilla. Como fué entre semana, fueron pocas personas: mis suegros, mis dos cuñados chicos a los que vestían como gemelos, jeje, una cuñada, una prima de mi marido y una tía de él que vivían cerca. Por mi parte, fueron mi papá y Sarita su esposa.
Mi mamá, mi hermana y mis demás familiares no fueron, porque la Delegación estaba retirada y no tenían carro para moverse.

Yo sólo recuerdo que llegamos, no esperaba a nadie. Esperamos poco tiempo. Nos pasaron, nos leyeron la Epístola de Melchor Ocampo, firmamos el Acta. Mi papá como siempre era bien ocurrente y comenzó con: "beso, beso".
Nos dimos un beso y él bien sonriente. Esa foto es la que conservo de mi boda civil. Sin mi papá hubiera sido muy difícil. Eran rumbos desconocidos, no estaba mi abuelita ni mi hermana, ni ningún otro familiar.

A la salida, cada quien se fué a su casa. Mi papá nos dijo que se haría una comidita en el departamento de mi hermana. Y allá fuimos mis suegros, ellos y nosotros. Mi hermana mientras, se había quedado arreglando su depa.

Mi esposo y yo, fuimos a comprar todo, porque mi papá invitó, pero nosotros pagamos, jajaja. Eso era una de las cosas que yo ni había planeado. Como dije, todo fué saliendo, yo sólo me dejaba llevar.

Compramos bisteces, chicharrón, tortillas y para preparar pico de gallo. Mi suegra, mi hermana y Sarita se encargaron de la preparada.
Más tarde, llegaron mis otros dos cuñados. Mi papá y Sarita se fueron temprano porque vivían retirado.

 Y la reunión se siguió de filo. Mi esposo me fué a dejar porque tenía que trabajar al día siguiente y él regresó a casa de mi hermana porque él traía el carro. 

Solo supe que mi hermana terminó en la bañera, con mi suegra sujetándola para que se le bajara, jejeje. En casa de mi esposo tienen garganta profunda para éso de tomar, como descubrió mi hermanita ése día. pero en la mía no era costumbre

De alguna manera, la actitud de mi hermana cambió desde mi boda civil. Creo que le cayeron muy bien mis suegros y mis cuñados. A partir de entonces, empezó a ayudarme a preparar todo. Sin ella, no hubiera podido arreglar nada. 

 Esa fué nuestra boda civil.
De la religiosa ya comentaré en otra entrada, para no alargar ésta.

Hasta la próxima.

Agregado cultural: 

 Todo el proceso de mi boda, fué familiar y sencillo. Pero en muchos pueblos, las costumbres varían. En Oaxaca por ejemplo, hay lugares donde la pedida de mano es casi para todo el pueblo. Se llevan regalos a la familia de la novia, se hace una fiestesota.
En otros países, se acostumbra una cena o comida muy formal.

Historia de pedir la mano en matrimonio
Hasta hace apenas unos pocos años era muy común que si un hombre deseaba contraer matrimonio con una mujer, era imprescindible, presentarse ante el padre de la dama y pedirle formalmente y de forma oficial su mano. Era el progenitor de la muchacha (o el tutor a falta del padre) el que decidía si la damisela se podía casar o no con el pretendiente. Por tanto la mujer en este acto no tenía prácticamente voz ni voto. Lamentablemente, a lo largo de la historia esto ha sido así en la mayoría de religiones, culturas y pueblos.

tradición pedida de mano matrimonio
Antiguamente el pretendiente debía esperar la aprobación del padre de su amada
Por definición, el concepto de “pedir la mano”, tal y como se conoce en nuestros días, se ha venido realizando durante cientos de años. Su origen lo encontramos en una antigua tradición que proviene del Derecho Romano.

En la Antigua Roma las mujeres poseían una serie de derechos bastante amplios en algunos aspectos para la época. Pero la autoridad sobre éstas concernía al padre, bajo una norma conocida como “manus”, un término latino cuyo significado es mano. Y, que otorgaba el poder judicial que un hombre tenía sobre una mujer, ya sea su esposa o su hija.

Historia de pedir la mano en matrimonio
La costumbre de pedir la mano (es decir, el “manus”) era necesaria para que al pretendiente se le transfiriera esa “autoridad” sobre la mujer con la que se quería esposar. Desde el mismo momento que se realizaba la petición, si es que era aceptada por el padre, el prometido era propietario de la potestad sobre la prometida.

como era la pedida de mano al padre de la chica
El padre de la novia debía dar su consentimiento a la boda
Este acuerdo era sellado mediante una celebración que se realizaba antes de la ceremonia del matrimonio que recibía el nombre de “esponsales”. Este vocablo, que proviene del latín “sponsus”. Era empleado para referirse a aquella persona que asumía un compromiso, y de ella derivó con el tiempo la voz “esposa”.

como se pedía la mano en la antiguedad
Como hemos dicho anteriormente, esta costumbre cada vez más se practica menos y se ha cambiado por la de directamente pedir la mano a la novia. Un acto que se caracteriza por que el novio “hinca la rodilla” en el suelo y mediante un anillo de compromiso, le pregunta a su amada el famoso ¿quieres casarte conmigo?

Ya para finalizar, decir que históricamente el término “manus” (como equivalente de autoridad sobre alguien), no era aplicable solo a las mujeres, también hacía referencia a las personas propiedad de alguien o esclavos. Por ello, el término “manumisión” en el Imperio Romano se refería al acto de dejar libre o liberar a un sirviente o esclavo.

Fuente https://curiosfera-historia.com/historia-origen-pedir-mano-matrimonio/#google_vignette