El día de hoy se recuerda a Santo Domingo de Guzmán, quien fundó la órden de predicadores y tiene por tanto, sus propias lecturas.
Las lecturas dedicadas a algún santo en particular, suelen leerse en los lugares donde ése santo es relevante. En nuestro caso, las órdenes fundadas por Santo Domingo y San Francisco fueron grandes evangelizadores de la Península Bajacaliforniana y por lo tanto, tienen relevancia para nosotros
Cuando empecé en el camino de la fé, en unos foros se organizaba a principios de año una tradición distinta a las del mundo que conocemos: "choninos rojos, amarillos depende si se desea amor o dinero, comer uvas pidiendo un deseo por cada una, etc. etc."
Esta tradición es más bella aún: poner el nombre de varios santos en un papel cada uno, doblarlo, meterlo en una urna y pedir a Dios nos adjunte un "Santo amigo para todo el año" o sea, un santo que nos acompañe durante todo el año.
Suponemos que es el mismo santo quien nos elige por alguna razón.
Durante los años que participé, tuve dos santos amigos: el Santo Cura de Ars y Santo Domingo. Con el Santo Cura de Ars empecé a aprender de los sacerdotes, discípulos de Cristo y con Santo Domingo empecé a saber del Santo Rosario como una oración predilecta de la Virgen.
Curiosamente, ambos son muy atacados en la actualidad incluso por hermanos que se llaman "cristianos", es decir, que creen en Cristo, que aceptan a Cristo como su salvador, pero no lo aceptan através de aquellos a quien El llamó para servirle en sus hermanos: los sacerdotes.
Y tampoco aceptan a la Virgen como intercesora ante Jesús y ante el Padre.
Me imagino que fué la manera en que empecé a conocer de la fé que digo profesar, pero en realidad no lo hacía. Ni asistía a misa, ni me confesaba, ni siquiera oraba en mi casa.
La poca fé que llegué a tener, venía de las clases de Catecismo que se me impartieron de pequeña y de las noches en el internado en que orábamos juntas.
Definitivamente el medio ambiente en que nos desarrollamos influye grandemente. En mi caso, lo hizo. Esa llama de fé que empezó a germinar en mi infancia fué sofocada porque en mi familia no se asistía a misa, no se confesaba ni se acercaba uno a la Iglesia.
En mi familia se bautizaba, se confirmaba, se hacía la primera comunión, se casaba uno más por tradición que por verdadera fé.
Con ésa pequeña semilla de mostaza bastaba para ver el amor de Dios en nuestras vidas.
Pero al llegar por éstos rumbos, me enteré que hay otras personas que se llaman "cristianos" pero que no lo son en realidad porque desconocen a los que Dios puso para compartir y sostener la fé y porque no hacen lo que El dice.
Ese fué un choque muy fuerte para mí, sobre todo con mi fé tan infantil. Me sentía deprimida por las circunstancias de mi vida en ése tiempo: haber perdido mi casa, haber perdido el trabajo, haber llegado a un lugar desconocido, con personas desconocidas. Lo único conocido era la Iglesia. Y a ella me dirigí antes de desplomarme por completo.
Unos de ésos hermanos separados trataron de ayudarme y yo, como dice la primera lectura de hoy, caí en su anzuelo. Se presentaron con el nombre de Cristo, se mostraron solícitos, me ayudaron, pero no pudieron hacer mucho por mí. Intenté suicidarme a pesar de sus prédicas y sus oraciones y sus cursos de biblia. O tal vez por ellos jeje
Sé que lo hacían con buena intención, pero "guías ciegos no pueden guiar a un ciego". Yo pensaba que era lo mismo. Y no lo es. Lo descubrí gracias a Dios.
Estuve perdida en las tinieblas durante varios años. Luchaba por el agradecimiento a ésas personas porque además son familia. Intentaban quitarme lo que había sido mi sostén durante toda mi vida. Me hablaban de que no debía tener imágenes, me decían que incluso algunas comidas que acostumbraba, no debía comerlas porque estaban dedicadas a alguien malo. Llegaron a decirme que mi padre era el diablo.
Todo éso en mis circunstancias tan debilitadas, me hundieron en un pozo muy negro y profundo. Me hicieron dudar de las personas que durante toda mi vida fueron mi sostén como mi abuelita, mi padre, mis tíos, etc.
Pretendían ponerse ante mí como si fueran personas sin defectos o con defectos menores a los de mi familia. En fin.
En ése tiempo entré a unos foros católicos donde aprendí a conocer mi fé. Y ésos dos santos fueron mis primeros amigos.
En éstos días han sucedido tres terribles incendios: dos en Francia y uno en Washington. Y en ambos, ha sucedido algo que ha recorrido el mundo: unas imágenes de Cristo y una de la Virgen de pie enmedio de la quemazón. Impactantes por su dramatismo, pero también por lo esperanzadoras.
Sabemos que tanto en Europa como en Estados Unidos, el protestantismo ha hecho mella en la fé. Sabemos que los musulmanes también lo han hecho. Ambos quieren arrasar con la fé católica.
Yo veo en ésas imágenes algo más que una esperanza: veo un mensaje de Dios para el mundo incrédulo.
Tuve que leer varias veces las lecturas de hoy, porque no me gusta mucho leer sobre la justicia de Dios. Y por más que le dí vueltas, no pude negarlo.
En la Primera lectura del Profecta Habacuc se lee:
Habacuc (1,12–2,4):Y entonces cuando leo el Evangelio, puedo entender porqué los hermanos separados con toda su buena intención no pudieron ayudarme en realidad. Sólo Cristo pudo hacerlo. Sólo cuando fuí a la Iglesia, me confesé y acudí a misas de sanación, me recuperé. Bueno... todavía ando mensa jejeje Pero ando...
¿No eres tú, Señor, desde antiguo mi santo Dios que no muere? ¿Has destinado al pueblo de los caldeos para castigo; oh Roca, le encomendaste la sentencia?
Tus ojos son demasiado puros para mirar el mal, no puedes contemplar la opresión. ¿Por qué contemplas en silencio a los bandidos, cuando el malvado devora al inocente?
Tú hiciste a los hombres como peces del mar, como reptiles sin jefe: los saca a todos con el anzuelo, los apresa en la red, los reúne en la masa, y después ríe de gozo; ofrece sacrificios al anzuelo, incienso a la red, porque con ellos cogió rica presa, comida abundante.
¿Seguirá vaciando sus redes, matando pueblos sin compasión? Me pondré de centinela, en pie vigilaré, velaré para escuchar lo que me dice, qué responde a mis quejas.
El Señor me respondió así: «Escribe la visión, grábala en tablillas, de modo que se lea de corrido. La visión espera su momento, se acercará su término y no fallará; si tarda, espera, porque ha de llegar sin retrasarse. El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe.»
san Mateo (17,14-20):Las imágenes citadas, así como otras que en años anteriores hemos visto son un mensaje. Un mensaje que muchos no queremos ver.
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas: «Señor, ten compasión de mi hijo, que tiene epilepsia y le dan ataques; muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo.»
Jesús contestó: «¡Generación perversa e infiel! ¿Hasta cuándo tendré que estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo.»
Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño.
Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: «¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?»
Les contestó: «Por vuestra poca fe. Os aseguro que si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible.»
Palabra del Señor
Se han visto imágenes de la Virgen después de tremendas inundaciones que arrasan todo. Se han visto imágenes formadas en las nubes. Se han visto después de tremendos tornados en que todo vuela, menos ellas.
Es un mensaje de amor, por supuesto. Porque Dios es Amor. Pero un amor que se comparte con el necesitado y no sólo para nuestros intereses.
Es también un llamado para aquellos que pretenden no ver lo que se pone una y otra y otra vez ante sus ojos.
Ahora sí que como dice una canción que escuchaba en mi infancia: "Tu retratito lo traigo en mi cartera"
Así nosotros, estamos en la cartera de Dios, aunque querramos salirnos de ella porque no nos da lo que queremos, cuando lo queremos y como lo queremos. Porque no nos deja hacer lo que queremos, cuando lo queremos y como lo queremos.
La diferencia es que sé que es por su Inmenso Amor que aveces parece que es malo algo, pero tal vez lo que sucedería más adelante, sería peor. Eso no lo sé, porque los caminos de Dios no son los míos, ni sus pensamientos tampoco.
Es por éso el título ¿Y tú qué ves?
