Hoy asistimos a la misa de acción de gracias por el cumpleaños de nuestro querido Obispo Monseñor Rafael Valdez Torres o como dice nuestro sacerdote, Don Rafael Valdez.
Recuerdo aún cuando en Mayo de 2013. En ésa ocasión no tuve la oportunidad de asistir a la bienvenida que le brindo el pueblo ensenadense. Pero ví fotografías y testimonios y videos.
Entró con su gran estatura, su energía, caminando hasta la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.
Es el segundo Obispo de Ensenada. El primero fué Monseñor Sigifredo Noriega Barceló de 2007 a 2012 a quien conocí cuando visitó la capilla de mi colonia. Muy amable y sonriente. Se hizo querer en los casi 5 años que estuvo por acá. Después fué nombado Obispo de Zacatecas.
Así que tenemos 18 años de ser Dióscesis.
Sin embargo, el primer Obispo que conocí en mi vida es a Don Rafael. Digo conocí, porque no sólo lo he visto como a Don Sigifredo, lo he escuchado.
Antes de venir a Ensenada, era católica, creyente, pero como muchos, sólo de misas de cuando las campanas repican fuerte, es decir, bautizos, bodas y XV años. Como quien dice era católica pachanquera o social.
Gracias a Dios en mis tiempos todavía se acostumbraba asistir a la iglesia en ésas ocasiones. Ahora la gente se apersona sólamente a los salones de fiesta. "A la gorra, ni quien le corra". Las misas suelen estar vacías en tales ocasiones. A veces ni la familia asiste.
No se si sea por el horario de las misas. Suelen hacerse los sábados a las 12 o 6 de la tarde. Pocas veces se acostumbra asistir a misa en otras ocasiones como en misas de difuntos, en misas de gracias por cumpleaños o misas en los aniversarios de las empresas como solía hacerse en el D. F.
Lo cierto es que entre que somos pocos los creyentes católicos, entre que las iglesias protestantes se extienden como reguero de pólvora y entre que la gente ya no cree en Dioso relegándolo para después del traabajo, de la construcción de la casa, de "perseguir la chuleta" como se dice, muchas costumbres como la bendicion de las casas, de los carros o de los negocios son raras
Y sin embargo, en éste ambiente tan frío conocí de Dios. Realmente.
Antes de aqui, los sacerdotes eran sólo del altar hacia adentro, ni siquiera sabía bien su nombre. Sólo los servidores lo conocian o hablaban con ellos.
Aqui, el sacerdote al terminar la misa, se queda en la puerta para saludar a las personas, bendecir objetos o simplemente sonreir. Aquí, he hablado con un sacerdote más allá del confesionario.
Aquí, me enteré de lo que es un Obipo. Y como el primer amor, amo a mis sacerdotes y a mi Obispo, Don Rafael.
Me gustan mucho sus homilías. Me gusta cómo ha ido transformándose. Fué nombrado por el Papa Francisco, llegó con mucha energía, con voz potente.
Y ahora, aunque su energía no decae y su voz sigue potente, se ha transformado en una voz amorosa.
Es de Michoacán y en éstos tiempos en que en ése estado las cosas no andan muy bien, que se viven momentos tan difíciles, tal vez más que en otros estados, me imagino lo que debe ser para un michoacano estar lejos de su patria chica, lejos de su familia.
Me imagino lo que se extrañan los paisajes, los olores de un lugar porque yo misma lo he experimentado.
Muchas veces he extrañado la vista de los volcanes Popo e Ixtla. he viajado a CDMX sólo para verlos.
He imaginado cuando falleció su hermano en su tierra, lo que debió ser para él, pero continuó su labor pastoral, porque yo misma he llorado la muerte mis seres queridos y no he podido estar presente.
Hoy cumplió 66 años, más o menos mi edad. Lo noto más humano, más amoroso. Su mirada ha cambiado.
Y sobre todo, me encanta cuando he tenido ocasión de asistir a misas donde él preside escuchar sus homilías. Hoy, después de agradecer por un año más de vida y de servir al Señor, nos dijo que un cumpleaños para un sacerdote u Obispo,es un momento de hacer un exámen de conciencia, de ver lo que se ha hecho mal. Cuando dijo éso, yo recordaba cuando asistió a nuestra capilla a poner la primera piedra del techo. Nos dió la misa con el sol en la cabeza, sin pedir sombra para él, a pesar de poder haberlo hecho.
Lo ví hacer un gesto de desagrado cuando besé su anillo. Es muy sencillo y no le gustan ésos gestos.
Lo he visto en cursos de catequistas, en misas de Navidad, en la celebración de la Visrgen de Guadalupe. Recientemente, en la visita del Vicario en México, en procesiones al frente del pueblo de Dios en éste lugar.
He visto fotografías de sus viajes por la extensa Dióscesis a la que fue llamado. Asistir a pequeñas comunidades, lejanas de Ensenada. Hizo el Obispado, o sea la casa obispal. Ha mejorado la Basílica que ya lucía medio amoladona. Lo he visto acudir a las distintas iglesias o templos, escuchar a los distintos grupos, pidiendo su colaboración.
Y me preguntaba qué podía hacer mal éste hombre? Habló de errores y yo pensaba qué exigente! Con el ritmo de trabajo que lleva, otros ya hubieran dado el changazo.
Pero se refería a falta de oración, a momentos de duda o temor. Y me decía para mis adentros: hújule... si ora más que otros, por lo menos que yo.
Hoy también se celebra al obispo San Carlos Borromeo. El también lo recordó, diciendo humildemente que le falta para ser como él. Pero lo que más me llamo la atención fué la coincidencia de las lecturas.
Pareciera que todas se referian a él, a su labor. En el Evangelio se habla del rey que invitó a una celebración y muchos se disculparon de no asistir por distintas razones: trabajo y otros. El rey enojado, envió se llamara a mendigos, pobres, enfermos para llenar su casa.
Se hizo así y todavía había lugar. Volvió a enviar a invitar a más gente.
Yo podía imaginar cuántas veces, el Obispo nos ha invitado. Y cuántas veces no se ha asistido. Yo procuro ir siempre, pero mucha gente ni lo considera.
Hablo también de que a veces el desaliento llega, pero el Señor sostiene. Para él, nos dijo, el Evangelio le hizo recordar a Pedro cuando llegó cansado después de una noche de pesca infructuosa.
Jesús lo consolo y le dijo que echara de nuevo las redes, ésta vez al otro lado. Pedro cansado, pero obediente lo hizo
El Obispo nos dijo que ésas palabras siempre lo reaniman. "Volveré a echar las redes" se dice siempre, si Tú Señor me lo mandas.
En la primera lectura Pablo dice que no maldigamaos, que bendigamos a los demás. El Obispo también habló de ésto, de bendecir, de ser mable con los demás. Y yo pensaba lo difícil que es ésto.
Para mí lo es cuando escucho que unos sicarios mataron a un Presidente municipal detrás de otro.
Para mí lo es cuando veo que unas personas provocan tiraderos de agua al romper tuberías para ordeñarlas.
Para mí lo es cuando veo que se roban columpios que servían para que los niños disfrutaran.
Para mí lo es cuando veo que se roban cables de luz de un deportivo o se roban los tubos que sostienen las cercas de metal y las mismas cercas de metal.
Para mí lo es cuando veo que se desaparecen unos barrotes que pusieron de adorno en un jardin comunal.
Para mí lo es cuando veo que se llevan pedazos de unicel de las columnas que dan la bienvenida a una unidad.
Para mí lo es cuando veo camiones vandalizados por chamacos irresponsables en Halloween.
Para mí lo es cuando veo las paredes grafiteadas de las casas.
Para mí lo es cuando me venden cosas echadas a perder.
Para mí lo es cuando veo a niños jalando hules en los supermercados que sirven para protección y sus padres no les dicen nada.
Para mí lo es cuando veo a personas dejar los refrigeradores de los supermercados abiertos y ni les preocupa.
Para mí lo es cuando veo tanta basura en las calles ensenadenses. Cosa que no tiene razón de ser ya que aquí se tienen tambos de basura y los camiones pasan de casa en casa y los trabajadores de limpia, vacían cada tambo en los camiones. No hay razón.
Para mí lo es cuando veo tanto perro callejero, sólo porque sus dueños los dejan sueltos sin ocuparse ellos.
Cómo no maldecir cuando la gente por acá no sólo desperdicia tanto, sino que no aprecia mucho?.
Por acá, los camiones pasan a media calle de distancia. No se batalla tanto con eso. Se tienen escuelas cerca, deportivitos cerca. Aun viviendo en el cerro, no se vive tan mal.
No lo entiendo. Una cosa es tener necesidad y otra es vandalizar.
Sin embargo, yo también echaré las redes de nuevo, porque Cristo lo dice.
Otra parte de las lecturas de hoy dicen que somos como niños amamantados que descansan en los brazos del padre.
A mi éso me es fácil de entender. Es lo que siento en cada misa, al escuchar la palabra de Dios, la homilía de los sacerdotes. Después de comulgar el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Duermo y descanso. En los brazos del Padre.
Antes de dormir, trato de rezar el rosario.
Finalmente entiendo que ésta vida es donde sacamos boleto para la otra donde todos estaremos vivos. En el Cielo o en el Infierno. Tal vez muchos tengamos que pasar por el Purgatorio antes de ir al Cielo, pero iremos.
De eso se trata la vida.
Y entiendo entonces las palabras de mi Obispo: el cumpleaños es un tiempo de reflexión, de hacer un exámen de conciencia.
Todas las noches se debe hacer, pero el cumpleaños es hacer un recuento, nos dijo nuestro Obispo.
Felicidades, Don Rafael. Gracias por ser nuestro Obispo.
Así que tenemos 18 años de ser Dióscesis.
Sin embargo, el primer Obispo que conocí en mi vida es a Don Rafael. Digo conocí, porque no sólo lo he visto como a Don Sigifredo, lo he escuchado.
Antes de venir a Ensenada, era católica, creyente, pero como muchos, sólo de misas de cuando las campanas repican fuerte, es decir, bautizos, bodas y XV años. Como quien dice era católica pachanquera o social.
Gracias a Dios en mis tiempos todavía se acostumbraba asistir a la iglesia en ésas ocasiones. Ahora la gente se apersona sólamente a los salones de fiesta. "A la gorra, ni quien le corra". Las misas suelen estar vacías en tales ocasiones. A veces ni la familia asiste.
No se si sea por el horario de las misas. Suelen hacerse los sábados a las 12 o 6 de la tarde. Pocas veces se acostumbra asistir a misa en otras ocasiones como en misas de difuntos, en misas de gracias por cumpleaños o misas en los aniversarios de las empresas como solía hacerse en el D. F.
Lo cierto es que entre que somos pocos los creyentes católicos, entre que las iglesias protestantes se extienden como reguero de pólvora y entre que la gente ya no cree en Dioso relegándolo para después del traabajo, de la construcción de la casa, de "perseguir la chuleta" como se dice, muchas costumbres como la bendicion de las casas, de los carros o de los negocios son raras
Y sin embargo, en éste ambiente tan frío conocí de Dios. Realmente.
Antes de aqui, los sacerdotes eran sólo del altar hacia adentro, ni siquiera sabía bien su nombre. Sólo los servidores lo conocian o hablaban con ellos.
Aqui, el sacerdote al terminar la misa, se queda en la puerta para saludar a las personas, bendecir objetos o simplemente sonreir. Aquí, he hablado con un sacerdote más allá del confesionario.
Aquí, me enteré de lo que es un Obipo. Y como el primer amor, amo a mis sacerdotes y a mi Obispo, Don Rafael.
Me gustan mucho sus homilías. Me gusta cómo ha ido transformándose. Fué nombrado por el Papa Francisco, llegó con mucha energía, con voz potente.
Y ahora, aunque su energía no decae y su voz sigue potente, se ha transformado en una voz amorosa.
Es de Michoacán y en éstos tiempos en que en ése estado las cosas no andan muy bien, que se viven momentos tan difíciles, tal vez más que en otros estados, me imagino lo que debe ser para un michoacano estar lejos de su patria chica, lejos de su familia.
Me imagino lo que se extrañan los paisajes, los olores de un lugar porque yo misma lo he experimentado.
Muchas veces he extrañado la vista de los volcanes Popo e Ixtla. he viajado a CDMX sólo para verlos.
He imaginado cuando falleció su hermano en su tierra, lo que debió ser para él, pero continuó su labor pastoral, porque yo misma he llorado la muerte mis seres queridos y no he podido estar presente.
Hoy cumplió 66 años, más o menos mi edad. Lo noto más humano, más amoroso. Su mirada ha cambiado.
Y sobre todo, me encanta cuando he tenido ocasión de asistir a misas donde él preside escuchar sus homilías. Hoy, después de agradecer por un año más de vida y de servir al Señor, nos dijo que un cumpleaños para un sacerdote u Obispo,es un momento de hacer un exámen de conciencia, de ver lo que se ha hecho mal. Cuando dijo éso, yo recordaba cuando asistió a nuestra capilla a poner la primera piedra del techo. Nos dió la misa con el sol en la cabeza, sin pedir sombra para él, a pesar de poder haberlo hecho.
Lo ví hacer un gesto de desagrado cuando besé su anillo. Es muy sencillo y no le gustan ésos gestos.
Lo he visto en cursos de catequistas, en misas de Navidad, en la celebración de la Visrgen de Guadalupe. Recientemente, en la visita del Vicario en México, en procesiones al frente del pueblo de Dios en éste lugar.
He visto fotografías de sus viajes por la extensa Dióscesis a la que fue llamado. Asistir a pequeñas comunidades, lejanas de Ensenada. Hizo el Obispado, o sea la casa obispal. Ha mejorado la Basílica que ya lucía medio amoladona. Lo he visto acudir a las distintas iglesias o templos, escuchar a los distintos grupos, pidiendo su colaboración.
Y me preguntaba qué podía hacer mal éste hombre? Habló de errores y yo pensaba qué exigente! Con el ritmo de trabajo que lleva, otros ya hubieran dado el changazo.
Pero se refería a falta de oración, a momentos de duda o temor. Y me decía para mis adentros: hújule... si ora más que otros, por lo menos que yo.
Hoy también se celebra al obispo San Carlos Borromeo. El también lo recordó, diciendo humildemente que le falta para ser como él. Pero lo que más me llamo la atención fué la coincidencia de las lecturas.
Pareciera que todas se referian a él, a su labor. En el Evangelio se habla del rey que invitó a una celebración y muchos se disculparon de no asistir por distintas razones: trabajo y otros. El rey enojado, envió se llamara a mendigos, pobres, enfermos para llenar su casa.
Se hizo así y todavía había lugar. Volvió a enviar a invitar a más gente.
Yo podía imaginar cuántas veces, el Obispo nos ha invitado. Y cuántas veces no se ha asistido. Yo procuro ir siempre, pero mucha gente ni lo considera.
Hablo también de que a veces el desaliento llega, pero el Señor sostiene. Para él, nos dijo, el Evangelio le hizo recordar a Pedro cuando llegó cansado después de una noche de pesca infructuosa.
Jesús lo consolo y le dijo que echara de nuevo las redes, ésta vez al otro lado. Pedro cansado, pero obediente lo hizo
El Obispo nos dijo que ésas palabras siempre lo reaniman. "Volveré a echar las redes" se dice siempre, si Tú Señor me lo mandas.
En la primera lectura Pablo dice que no maldigamaos, que bendigamos a los demás. El Obispo también habló de ésto, de bendecir, de ser mable con los demás. Y yo pensaba lo difícil que es ésto.
Para mí lo es cuando escucho que unos sicarios mataron a un Presidente municipal detrás de otro.
Para mí lo es cuando veo que unas personas provocan tiraderos de agua al romper tuberías para ordeñarlas.
Para mí lo es cuando veo que se roban columpios que servían para que los niños disfrutaran.
Para mí lo es cuando veo que se roban cables de luz de un deportivo o se roban los tubos que sostienen las cercas de metal y las mismas cercas de metal.
Para mí lo es cuando veo que se desaparecen unos barrotes que pusieron de adorno en un jardin comunal.
Para mí lo es cuando veo que se llevan pedazos de unicel de las columnas que dan la bienvenida a una unidad.
Para mí lo es cuando veo camiones vandalizados por chamacos irresponsables en Halloween.
Para mí lo es cuando veo las paredes grafiteadas de las casas.
Para mí lo es cuando me venden cosas echadas a perder.
Para mí lo es cuando veo a niños jalando hules en los supermercados que sirven para protección y sus padres no les dicen nada.
Para mí lo es cuando veo a personas dejar los refrigeradores de los supermercados abiertos y ni les preocupa.
Para mí lo es cuando veo tanta basura en las calles ensenadenses. Cosa que no tiene razón de ser ya que aquí se tienen tambos de basura y los camiones pasan de casa en casa y los trabajadores de limpia, vacían cada tambo en los camiones. No hay razón.
Para mí lo es cuando veo tanto perro callejero, sólo porque sus dueños los dejan sueltos sin ocuparse ellos.
Cómo no maldecir cuando la gente por acá no sólo desperdicia tanto, sino que no aprecia mucho?.
Por acá, los camiones pasan a media calle de distancia. No se batalla tanto con eso. Se tienen escuelas cerca, deportivitos cerca. Aun viviendo en el cerro, no se vive tan mal.
No lo entiendo. Una cosa es tener necesidad y otra es vandalizar.
Sin embargo, yo también echaré las redes de nuevo, porque Cristo lo dice.
Otra parte de las lecturas de hoy dicen que somos como niños amamantados que descansan en los brazos del padre.
A mi éso me es fácil de entender. Es lo que siento en cada misa, al escuchar la palabra de Dios, la homilía de los sacerdotes. Después de comulgar el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Duermo y descanso. En los brazos del Padre.
Antes de dormir, trato de rezar el rosario.
Finalmente entiendo que ésta vida es donde sacamos boleto para la otra donde todos estaremos vivos. En el Cielo o en el Infierno. Tal vez muchos tengamos que pasar por el Purgatorio antes de ir al Cielo, pero iremos.
De eso se trata la vida.
Y entiendo entonces las palabras de mi Obispo: el cumpleaños es un tiempo de reflexión, de hacer un exámen de conciencia.
Todas las noches se debe hacer, pero el cumpleaños es hacer un recuento, nos dijo nuestro Obispo.
Felicidades, Don Rafael. Gracias por ser nuestro Obispo.

